El histórico humorista apuntó a un problema de tiempos y desorden en la rutina como la causa de la interrupción. Aseguró que la decisión fue de producción y no de los animadores, y sostuvo que el show “no tuvo final, fue sin remate”.
El paso de Asskha Sumathra por el escenario del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del certamen.
La comediante —primera transformista en presentarse en la Quinta Vergara— se mantuvo cerca de 50 minutos sobre el escenario, logrando una rápida conexión con el público. Sin embargo, en medio de un chiste y sin un remate claro, los animadores Karen Doggenweiler y Rafael Araneda irrumpieron para dar paso a la premiación, generando desconcierto en el recinto.
Aunque recibió la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro, no pudo despedirse como esperaba. El “Monstruo” reaccionó con pifias que se extendieron incluso durante la pausa comercial.
Uno de los primeros en referirse al episodio fue el histórico humorista Álvaro Salas, quien entregó una versión extraoficial sobre lo ocurrido.
“Tengo entendido que se estaba pasando del tiempo que le habían dado y que se había salido un poquito del libreto que estaba establecido”, afirmó el comediante.
Salas fue enfático en descartar responsabilidades de los animadores:
“No le echemos la culpa a los animadores, ellos cumplen órdenes también. A ellos les dicen ‘entren y corten esto’. La decisión no es de los animadores”.
Según su análisis, la improvisación habría jugado en contra del cierre del espectáculo:
“Me queda la sensación de que se había perdido un poco del libreto; en algún momento dijo ‘me perdí’ (…) Yo creo que estaba pasada en el tiempo y me consta que se salió un poco del libreto. No se le puede apagar el micrófono, hay que avisarle de alguna manera que estaba bueno ya”.
Salas también entregó su evaluación artística del show:
“Los primeros 10-15 minutos fueron muy buenos; después se fue desordenando bastante”.
Y añadió un comentario que generó debate:
“Iba muy bien hasta que terminó. No tuvo final, fue sin remate, como George Harris”.
En otra intervención, incluso señaló que, de manera extraoficial, “la cortaron porque se salió totalmente del libreto, se estaba yendo un poquito al chancho”.
Para el humorista, el exceso de confianza pudo influir:
“Tenía al público bien ganado; yo creo que ella se sintió muy en confianza, muy relajada, y después se le olvidó que estaba en la Quinta Vergara y pensó que estaba en un bar, en una reunión de amigos”.
Por su parte, el director ejecutivo del festival, Daniel Merino, defendió la duración del espectáculo y aseguró que los 50 minutos estaban pactados.
“Asskha Sumathra tenía 50 minutos de rutina pactados y es lo que duró su rutina en el escenario de la Quinta Vergara”, explicó, destacando que el humor de la artista no sigue un libreto continuo, lo que dificultó identificar el momento exacto para la entrega de las Gaviotas.
Merino calificó la jornada como “una gran noche” y subrayó la importancia histórica de la presentación.
Más allá de las versiones cruzadas, lo cierto es que la abrupta salida de Asskha Sumathra marcó uno de los episodios más polémicos de Viña 2026.
Mientras la organización sostiene que se cumplió el tiempo acordado, Álvaro Salas apunta a un desorden en la rutina y a una decisión de producción para evitar que el show se extendiera sin un cierre claro.
El debate sigue abierto, pero una frase del comediante resume su postura: “Fue un término abrupto… no tuvo final”.
PURANOTICIA