Lo que parecía un regreso triunfal terminó convirtiéndose en un campo de batalla: críticas cruzadas, reclamos por “injusticias” y un backstage que no guardó silencio.
La pista de Fiebre de Baile ardió este domingo cuando Cony Capelli regresó al estelar de Chilevisión. La ex Gran Hermano no llegó en silencio: lo hizo con una performance cargada de actitud al ritmo de "Sexo, Violencia y Llantas" de Rosalía.
Pero más allá del show, Capelli dejó entrever que algo cambió en su estrategia dentro del programa. "Van a ver una versión de mí mucho más tranquila, disfrutando cada paso", aseguró Cony.
La competencia no tardó en calentarse. Capelli se metió de lleno en la disputa por el título de "Mejor de la semana", enfrentándose a Valentina Roth, Itay Vargas y Disley Ramos. Y claro, eso no pasó desapercibido: en el backstage, conducido por Juan Pablo Queraltó, las tensiones explotaron y el debate se encendió entre los participantes.
Ahí fue donde Faloon Larraguibel explotó sin filtro, y dejó ver su incomodidad por lo que considera un trato desigual frente a su propia llegada al programa.
"Les voy a hablar a ustedes. Ojo, cuando llegué se había cumplido una semana del programa al aire y veía pizarritas diciendo que era injusto que yo llegara a Mejor de la semana. No he visto ninguna pizarrita ahora que diga que es injusto", lanzó.
El ambiente se puso tenso de inmediato. Karen Bejarano intentó calmar los aires, asegurando que no fue testigo directo de esas famosas pizarras, aunque sí reconoció que los comentarios existieron.
Raimundo Alcalde, por su parte, respaldó la versión, dejando entrever que hay cosas que simplemente no salen en cámara.
"Había pizarras acá diciéndolo", afirmó, mientras Raimundo Alcalde respaldó la versión indicando: "Nunca nos grabaron, pero había pizarra", expuso.
Lejos de calmar las aguas, Bejarano fue más allá y puso el foco en lo que muchos piensan pero pocos dicen: el esfuerzo de quienes llevan más tiempo en competencia.
"Es verdad que deberían darle ese espacio a los competidores que se sacaron la mugre bailando, eso sí encuentro que es injusto", aclaró, sumándose a sus palabras Antonella Henríquez.
En medio de la polémica, Felipe Izquierdo optó por desmarcarse y enfriar la discusión, defendiendo el espíritu del programa y recordando que, al final del día, esto es televisión.
"Lamento las declaraciones que se acaban de escuchar. Las reglas del programa son de entretención, no se trata de justicia. (...) Mientras mejor se vea el baile, mejor para el espectador y el programa", cerró.
PURANOTICIA