La actriz canadiense fue homenajeada por casi tres décadas de trayectoria en el cine, en una emotiva ceremonia rodeada de familia, amigos y colegas.
La actriz canadiense, Rachel McAdams, recibió su estrella en el icónico Paseo de la Fama de Los Ángeles, un reconocimiento que celebra cerca de 30 años de carrera en la industria cinematográfica y que, según ella misma confesó, nunca esperó recibir.
La ceremonia, realizada este martes, estuvo cargada de emoción y contó con la presencia de su familia y figuras clave en su trayectoria, como el actor Domhnall Gleeson —con quien coprotagonizó About Time (Una cuestión de tiempo, 2013)—, el director Sam Raimi y Dylan O’Brien. McAdams fue homenajeada con la estrella número 2.833 en la categoría de motion pictures.
McAdams recordó que fue su representante quien le sugirió postular al reconocimiento. En su discurso, confesó entre risas que en su momento pensó que era un esfuerzo inútil: “Suena bien y lo aceptaré con resignación, esperando no sentirme demasiado decepcionada cuando no se cumpla”. Sin embargo, el homenaje se concretó y la actriz no pudo contener las lágrimas al agradecer a sus padres por “todo el amor, la feliz infancia y por creer en mí incluso cuando yo no sabía cómo hacerlo”.
También dedicó palabras a su familia más cercana, incluyendo a su hermana, y a su pareja, el guionista Jamie Linden, a quien definió como su “estrella del norte” por su constante apoyopersonal y profesional. Al momento de descubrir la estrella, añadió con humildad: “Parece una tontería tener solo mi nombre aquí, así que comparto este pequeño pedazo de Tierra con todos vosotros”.

Uno de los discursos más aplaudidos fue el de Domhnall Gleeson, quien combinó humor y admiración para definir a McAdams como una figura casi imposible de igualar. “No está bien ser una estrella de Hollywood, una actriz brillante tanto en comedia como en drama y, además, la persona más adorable que he conocido”, bromeó. El actor irlandés la calificó como “una actriz extraordinaria” y aseguró que con ella “todo mejora: cada película, cada personaje, cada rodaje”.
Por su parte, Sam Raimi, director del próximo proyecto de la actriz, Send Help (¡Ayuda!), también destacó su calidad humana y profesional: “Eres amable, considerada y una colaboradora brillante. Eres una auténtica estrella del cine”.
Su salto a la fama mundial llegó en 2004 con dos personajes icónicos: Regina George en Mean Girls y Allie Hamilton en The Notebook. Desde entonces, ha transitado por todo tipo de géneros, consolidando una carrera versátil y respetada.
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