El intérprete y fundador de Teatro Aparte dejó un legado de cuatro décadas en las artes escénicas y la docencia. Su deceso ocurre tras haber regresado a los escenarios este 2025.
Una extensa carrera sobre los escenarios, recordados personajes televisivos y una importante contribución a la formación de nuevas generaciones de intérpretes marcaron la vida de Gabriel Prieto, reconocido actor chileno cuyo fallecimiento se conoció este domingo, a los 65 años.
El artista, que había regresado al teatro en 2025 luego de enfrentar una compleja recuperación de salud, dejó una trayectoria que abarcó más de cuatro décadas en la actuación nacional, con participaciones en teleseries, comedias televisivas, producciones cinematográficas y montajes teatrales.
Nacido el 2 de febrero de 1961 en Santiago, Gabriel Antonio Prieto Escobar estudió actuación en la Pontificia Universidad Católica de Chile, institución con la que mantuvo un estrecho vínculo profesional y académico.
Su debut en televisión se produjo en 1984, cuando interpretó a Elías Barros en la teleserie Los títeres, producción en la que compartió elenco con destacadas figuras de la actuación nacional.
Desde entonces, desarrolló una carrera que lo llevó a participar en reconocidas producciones como Loca Piel, Brujas, La Nany, Casado con Hijos, Dama y obrero, Te doy la vida, 100 días para enamorarse y Hasta encontrarte.
Entre sus personajes más recordados figuran Emilio Arriagada en Brujas, Olegario Ledesma en Dama y obrero y Domingo Garrido en Te doy la vida.
Su trabajo también se extendió al cine, con participaciones en producciones como Consuegros, consolidando una trayectoria que transitó por distintos formatos y géneros de la actuación.
Más allá de su presencia en televisión, Gabriel Prieto tuvo una estrecha relación con el teatro, ámbito en el que desarrolló parte fundamental de su carrera artística.
Fue uno de los fundadores de la compañía Teatro Aparte, junto a intérpretes como Rodrigo Bastidas, Magdalena Max-Neef y Elena Muñoz, con quienes impulsó un proyecto que se convirtió en un referente de las artes escénicas nacionales.
La agrupación estrenó en 1991 ¿Quién me escondió los zapatos negros?, una de las obras que marcaron sus primeros años y contribuyeron a consolidar su presencia en la escena teatral chilena.
La compañía se caracterizó por mantener un trabajo colectivo durante décadas, con montajes que convocaron a distintas generaciones de espectadores.
Paralelamente, Prieto desarrolló una importante labor académica como profesor de actuación en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde ejerció la docencia durante cerca de 28 años.
Entre los artistas que pasaron por sus clases se encuentran Mane Swett, Stefan Kramer, Javiera Contador, Claudia Pérez, Blanca Lewin y Paz Bascuñán.
Tras conocerse su fallecimiento, la organización ChileActores dedicó una publicación para recordar su trayectoria y destacar su aporte al desarrollo cultural del país.
“Gabriel fue un actor de teatro y televisión, además maestro de muchas generaciones de artistas en la Universidad Católica, su escuela. Gabriel Prieto pasará a la historia como uno de los fundadores de la compañía Teatro Aparte, un espacio que ha sido un aporte esencial para la escena artística chilena”, señalaron desde la entidad.
Uno de los episodios más difíciles en la vida del actor ocurrió a fines de 2022, cuando debió ser hospitalizado debido a una falla multisistémica, en medio de un complejo cuadro de salud asociado al COVID-19 y otras complicaciones.
Su condición lo llevó a permanecer en coma inducido y enfrentar un prolongado proceso de recuperación, que implicó importantes desafíos físicos.
El propio intérprete relató posteriormente las dificultades que atravesó durante ese periodo, incluyendo la necesidad de recuperar capacidades motoras básicas, como caminar.
Después de un extenso proceso de rehabilitación, Prieto logró retomar su actividad artística y regresó a los escenarios en 2025 con la obra La Nona, marcando un significativo momento en su carrera.
Su retorno al teatro representó la posibilidad de reencontrarse con el público y continuar desarrollando una de las actividades a las que había dedicado gran parte de su vida.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente la causa de su fallecimiento, por lo que no existe confirmación de una relación entre su muerte y los problemas de salud que enfrentó anteriormente.
Con su partida, el teatro y la televisión chilena despiden a un intérprete cuya trayectoria estuvo marcada por la versatilidad, el trabajo colectivo y la enseñanza.
Su legado permanece tanto en los personajes que interpretó como en la historia de Teatro Aparte y en las generaciones de actores y actrices que contribuyó a formar durante su carrera académica.
PURANOTICIA