El fotógrafo lanzó un duro y polémico descargo en redes sociales, cuestionando los homenajes al periodista.
En pleno velorio de Andrés Caniulef, el periodista de 48 años que falleció el viernes tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, Jordi Castell decidió romper el silencio y apuntar sin anestesia contra la reacción del mundo televisivo y del espectáculo. Lo hizo con un descargo crudo, incómodo y profundamente personal que rápidamente generó ruido en redes sociales.
A través de un video publicado en Instagram, el fotógrafo lanzó una dura crítica a lo que considera un show de homenajes tardíos y discursos vacíos tras la muerte del comunicador.
"Nivel de hipocresía de la gente que trabaja en televisión, ensalzando cada vez que se muere un muerto, porque no hay muerto malo (...) Un ícono del espectáculo, un periodista que le ganó a la vida y alcanzó sus sueños, ¿se lo dijeron alguna vez en su cara? ¿Lo reconocieron como buen periodista?", disparó Castell, cuestionando el repentino cariño mediático hacia Caniulef.
Lejos de quedarse ahí, Jordi profundizó su reflexión apuntando directamente a la memoria selectiva que, según él, domina las redes sociales y la industria del espectáculo, especialmente ahora que Andrés ya no está.
"Lo único que he visto estos días es un loop de imágenes donde lo sacaban del clóset en forma obligatoria, se burlaban de su condición de VIH, ¿hay alguien que le haya ofrecido trabajo estable como un verdadero ícono del espectáculo? ¿Los valores dónde están? Porque aquí todos se llenan la boca hablando cosas lindas, pero en el fondo es un morbo que me parece bien decadente, lo digo a título muy personal. Hay dos padres que están enterrando a un hijo. Un poquitito de respeto por ellos por último", cerró.
Con sus palabras, Castell puso sobre la mesa una discusión incómoda para la televisión y los rostros públicos que generó bastante debate en redes.
PURANOTICIA