El hijo mayor de David y Victoria Beckham rompió el silencio tras meses de rumores sobre su distanciamiento familiar donde acusó a sus padres de manipulación y de intentar sabotear su matrimonio con Nicola Peltz.
Después de meses de especulaciones sobre el quiebre en la relación entre Brooklyn Beckham y sus padres, Victoria y David Beckham, el joven modelo decidió finalmente contar su versión. Este lunes mediante seis historias publicadas en Instagram, en un comunicado directo y sin filtros, que sorprendió por la gravedad de las acusaciones.
“He guardado silencio durante años y he hecho todo lo posible por mantener estos asuntos en privado”, comenzó Brooklyn. Sin embargo, aseguró que la constante exposición mediática impulsada por su familia lo dejó sin alternativa. “Desafortunadamente, mis padres y su equipo han seguido recurriendo a la prensa, dejándome sin otra opción que hablar por mí mismo y decir la verdad sobre solo algunas de las mentiras que se han publicado”.
Según su testimonio, el distanciamiento se originó a raíz de su relación con la actriz estadounidense Nicola Peltz y se intensificó durante los preparativos de su boda en 2022. “No quiero reconciliarme con mi familia. No me están controlando, me estoy defendiendo por primera vez en mi vida”, escribió.
Uno de los puntos más duros del mensaje apunta directamente a la supuesta interferencia de Victoria y David Beckham en su matrimonio. “Mis padres han intentado sin cesar arruinar mi relación desde antes de mi boda, y no han parado”, aseguró. Entre los episodios más delicados, relató que Victoria Beckham habría cancelado a último momento la confección del vestido de novia de Nicola Peltz.
Brooklyn también denunció presiones económicas y legales previas al enlace. Según contó, semanas antes de la boda fue presionado e incluso “sobornado” para renunciar a los derechos de su nombre.
Brooklyn sostuvo que, para sus padres, la marca Beckham y la imagen pública están por encima de los vínculos personales. “El amor familiar se define por cuánto publicas en redes sociales o por la rapidez con la que posas para una foto, incluso si eso implica renunciar a compromisos profesionales”, afirmó.
El quiebre definitivo, se profundizó durante el cumpleaños número 50 de David Beckham. “Viajamos a Londres y nos rechazaron durante una semana. Solo aceptaba verme si era en su gran fiesta, con cien invitados y cámaras por todas partes. (...), fue con la condición de que Nicola no estuviera.”, relató.
“Mi esposa y yo no queremos una vida condicionada por la imagen, la prensa ni la manipulación. Lo único que queremos es paz, privacidad y felicidad para nosotros y nuestra futura familia”, concluyó.
PURANOTICIA