La esposa del exfutbolista abordó de frente la quiebra que supera los $1.600 millones, aclaró el origen de la deuda y aseguró que estaba al tanto del complejo escenario judicial desde antes de retomar su relación con el exfutbolista.
El escándalo financiero que rodea a Mauricio Pinilla estalló con todo y fue en Hay Que Decirlo donde Gissella Gallardo decidió dar la cara. Tras conocerse la quiebra del exfutbolista por deudas que superarían los 1.600 millones de pesos, la esposa del exfutbolista no se escondió y enfrentó las cámaras en una jornada cargada de tensión, rumores y miradas inquisidoras.
Lejos de bajar el perfil, Gallardo tomó el micrófono para intentar frenar la ola de especulaciones: "Respecto de lo judicial de Mauricio. Yo llevo como dos años con esto. Pensé que no iba a salir públicamente, pero sucedió. Quiero aclarar que esta es una liquidación que no fue solicitada por una deuda directa de Mauricio. Para que quede claro. Sino por una deuda de arrendamiento que él garantizó como codeudor solidario y la sentancia aún no está dicha y se encuentra apelada en la Corte de Apelaciones", expresó.
Pero eso no fue todo. Gissella dejó en claro que cuando decidió volver con “Pinigol”, ya sabía perfectamente el huracán legal que se avecinaba. Nada de sorpresas, nada de engaños —según su versión—, porque ella estaba al tanto de cada problema que arrastraba el exdelantero.
"Cuando yo decidí volver con Mauricio yo sabía de todos estos problemas legales y yo me he hecho cargo. Como es sabido, Mauricio, mentalmente y emocionalmente está con tratamiento y sabía que iba a llegar esta instancia. Lo tenía claro, sólo que no lo habíamos hablado todavía con los niños. Creo que yo soy la pilar de esta familia. Tengo que seguir fuerte, tengo que seguir haciendo mi vida, Mauricio también...trabajando y saliendo adelante, porque esta es lamentablemente una situación que le pasa a millones de familias y no puedo echarme a morir. Hay que seguir y aprender de los errores", añadió.
Además, aseguró que la crisis no solo ha traído dolores de cabeza, sino también lecciones: "El aprendizaje es que...lo aprendí hace mucho...lo material va y viene. Los que quedamos somos las personas, la familia, el amor, más que nda eso. Y también, lógicamente, a no confiar tanto en personas que fue el error que le pasó a Mauricio", contó.
SUPUESTO QUIEBRE SENTIMENTAL
Como si el terremoto financiero fuera poco, en los últimos días también se instaló el rumor de una nueva ruptura matrimonial entre Gissella Gallardo y Mauricio Pinilla. Y ahí, nuevamente, Gallardo salió al paso de las especulaciones.
"Con Mauricio decidimos no usar argolla de matrimonio. No he usado desde que volvimos. Y también no seguirlo en redes sociales para que no se especulara lo que se está especulando ahora (separación). No estoy separada y si me llegase a separar voy a ser la primera persona sentada aquí en contarlo", cerró.
Así, entre deudas millonarias, rumores de quiebre y declaraciones sin filtro, la pareja vuelve a quedar en el ojo del huracán.
PURANOTICIA