La actriz reveló el traumático episodio que vivió junto a su hija, la muerte de su mascota y las duras secuelas físicas y emocionales que enfrenta: “Es un proceso que estamos viviendo como familia”.
Maca Tondreau reapareció en televisión y lo hizo con un relato que dejó helados a todos. La actriz llegó hasta Contigo en la mañana para destapar el verdadero infierno que ha vivido durante el último mes y medio, luego de ser víctima de una violenta encerrona que no solo la marcó a ella, sino a toda su familia.
El impactante episodio ocurrió a mediados de febrero, cuando fue interceptada por delincuentes mientras viajaba con su hija rumbo a Santiago. La escena fue extrema: los antisociales las apuntaron directamente en la cabeza con armas de fuego para robarle el vehículo, en un momento que pudo terminar en tragedia.
Pero el horror no terminó ahí. Como consecuencia del ataque, su perrita —que llevaba nueve años siendo parte de la familia— falleció, sumando aún más dolor a una situación ya devastadora.
Y cuando parecía que lo peor había pasado, vino otro golpe inesperado: semanas después del asalto, Tondreau sufrió una parálisis facial producto del trauma.
Afortunadamente, en conversación con Julio César Rodríguez, Andrea Arístegui y Eduardo de la Iglesia, la comunicadora aseguró que ha comenzado a salir adelante. “Es un proceso que estamos viviendo como familia, porque puede ser que la encerrona la hayamos vivido con mi chiquitita, pero hay toda una familia detrás que sintió el miedo de habernos perdido en su minuto”, relató.
Sobre su recuperación, fue honesta al describir las secuelas que aún arrastra. “-vamos- avanzando bastante bien, creo que lo que más cuesta es el miedo que queda, la rabia, porque claramente hay rabia. Esta rabia de no saber qué hacer con la sociedad para que podamos limpiarnos de una vez por todas y no sentirnos encerrados, no sentirnos prisioneros en nuestro propia país, pero avanzando. Es un proceso”.
Luego, entregó detalles crudos del complejo cuadro de salud que la afectó tras el asalto. “Me vino una parálisis facial del lado izquierdo. Es por una inflamación del nervio, del nervio facial, por el mismo tema de haber tratado de llevar esa situación un poquito más a la rápida y querer apurarla", sentenció Maca.
"Ya estoy mucho mejor. O sea, no me hagan decir ‘mamá’ porque me sale chueco, pero estoy mucho mejor. Es un proceso que claramente va a terminar bien, pero hay que vivirlo. Hoy me queda más la molestia interna que es oír un poquito menos por este lado, ver un poquitito menos, calambres diarios en la cara, pero por lo menos físicamente ya se nota un poquito menos, entonces me hace avanzar más”, agregó Tondreau.
Además, explicó el origen del colapso físico que vivió. “fue un tema de haber guardado todo esto, de como les decía. Un poco la rabia, el miedo. Justo el día anterior había venido por acá cerca, al Movistar. Primer día que volvía a la carretera, volvía a moverme más lejos de mi casa, lo hice porque mi hija chica quería ir a un concierto. Guardé mucho los nervios, y al día siguiente andando con ella siento un calambre muy extraño en la cara. Me miro al espejo y era literalmente, la cara derretida de un lado. O sea, mi ojo caído 100 por ciento. Mi cara abajo”.
Un testimonio que no solo expone la crudeza de la delincuencia, sino también las profundas huellas que deja mucho después de que termina el asalto.
PURANOTICIA