Con 60 mil personas en las tribunas, la banda surcoreana regresó a Chile tras nueve años con una puesta en escena inmersiva, coreografías, fuegos artificiales y sus grandes éxitos.
El fenómeno mundial del K-pop, BTS, conquistó a las cerca de 60 mil personas que asistieron a su primer show en el Estadio Nacional, en una jornada marcada por la devoción de sus seguidores, un despliegue visual de gran escala y la conexión de la agrupación con sus raíces surcoreanas.
RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook protagonizaron un espectáculo montado sobre un escenario en 360 grados, que les permitió desplazarse por distintas pasarelas y acercarse a los fanáticos desde diferentes sectores del reducto ñuñoíno. La propuesta combinó pantallas de alta definición, juegos de luces, bailarines y efectos especiales.
La identidad cultural de Corea del Sur también tuvo un lugar destacado, tanto en el diseño del escenario como en las referencias a elementos tradicionales incorporados durante algunas presentaciones. Todo esto acompañó un repertorio que mezcló canciones de su álbum Arirang con hits como Run BTS, Not Today, IDOL, Butter y Dynamite.
Uno de los momentos más celebrados llegó con la interpretación de IDOL, acompañada de banderas, bastones luminosos, fuegos artificiales y confeti. Los asistentes, en tanto, siguieron el espectáculo con sus lightsticks, que cambiaban de color al ritmo de la música.
El regreso también estuvo marcado por las palabras de los artistas, quienes recordaron que habían pasado nueve años desde su última visita al país. Entre los momentos de cercanía con el público destacó la celebración del cumpleaños número 31 de Jimin, mientras que V sorprendió al hablar en español y elogiar a Chile.
Con una puesta en escena de gran despliegue y una audiencia que acompañó cada canción, BTS convirtió su regreso a nuestro país en una multitudinaria celebración para ARMY, la comunidad internacional de seguidores de la banda.
PURANOTICIA