El cantante se refirió por primera vez al proceso judicial en su contra por violencia intrafamiliar, mientras la actriz se mantiene alejada de los escenarios. Además, enfrenta una millonaria demanda laboral de un exintegrante de su banda.
El quiebre entre Américo y Yamila Reyna continúa generando repercusiones. La comediante denunció al artista por violencia intrafamiliar tras una serie de episodios ocurridos en medio del Festival Oro Verde, en Empedrado, y posteriormente en un servicentro camino a Santiago, cerca de Talca.
Según relató la actriz, el primer incidente se habría producido en la cabaña donde se hospedaban durante el certamen, mientras que el segundo ocurrió días después, cuando —de acuerdo con su versión— el cantante la empujó, golpeó y rompió su celular.
Mientras Yamila decidió suspender sus presentaciones para enfocarse en su recuperación personal, compartiendo en redes sociales mensajes reflexivos sobre su proceso, Américo optó por continuar con su agenda musical dentro y fuera del país.
A través de su cuenta de Instagram, el intérprete publicó una carta donde abordó el complejo momento que atraviesa. “Quiero agradecer sinceramente las múltiples muestras de cariño y apoyo que he recibido durante estos difíciles y dolorosos días”, comenzó señalando.
En el mensaje, el artista enfatizó que enfrentará la situación refugiándose en su carrera: “Hoy, como siempre, mi manera de enfrentar los momentos complejos es aferrarme a lo que me ha sostenido toda la vida: la música, el trabajo honesto y el cariño con mi público”.
Asimismo, aseguró que mantendrá su enfoque profesional: “En eso seguiré enfocado, con respeto, humildad y gratitud hacia quienes me acompañan desde hace tantos años”.
Respecto al proceso judicial, fue categórico: “Confío plenamente en que las instituciones correspondientes de mi país harán su trabajo de manera justa”.
Finalmente, subrayó que no entregará más declaraciones públicas y que colaborará únicamente en las instancias formales: “Será solo en esos espacios donde colaboraré y ejerceré mis derechos, resguardando la privacidad de mi entorno personal y familiar. Gracias por el cariño, el respeto y la comprensión”.
El escenario legal del cantante suma además una demanda laboral presentada por el guitarrista Juan Núñez, quien trabajó con él por más de ocho años.
De acuerdo con información publicada por Las Últimas Noticias, el músico —representado por el abogado Claudio Rivera— exige más de $89 millones, argumentando incumplimientos en pagos previsionales, vacaciones y otros conceptos como viáticos y ensayos no remunerados.
El extrabajador también acusó que se habrían “vulnerado sus derechos fundamentales”, situación que lo llevó a optar por el “autodespido”, tras experimentar problemas psicológicos vinculados a su ambiente laboral.
PURANOTICIA