Uno de los mercados más golpeados tras la pandemia fue el rubro de la construcción. Las ventas se fueron a suelo y el mundo inmobiliario comenzó a sufrir hasta que, en el cuarto trimestre del 2025, pudimos apreciar un repunte. Solo en el gran Santiago llegamos a un 34%, y en nuestra Región de Valparaíso los números fueron buenísimos en comparación con lo que veníamos trayendo. Por ejemplo, Viña del Mar concentró el 28,5% del total del segmento con ventas de 335 unidades, en segunda posición estuvo Quillota con ventas sobre las 200 unidades. En el mercado de casas, Villa Alemana destaca de sobremanera, en total un crecimiento semestral del 9,7%.
Pero tal como dice el tema de Emmanuel, “Todo se derrumbó”. Solo bastó que el Ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, comenzara a titular su plan de medidas para la “Reconstrucción de Chile”, y todo el esfuerzo de avanzar en un repunte en las ventas inmobiliarias se acabó.
Quiroz, el hombre tras el alza de las bencinas que hoy nos dejará la UF por sobre los 40 mil pesos, dijo que una de las medidas que pretende presentar al parlamento es eliminar por, al menos, 12 meses el IVA a la venta de viviendas nuevas. Esto, en vez de apuntar a un beneficio, paralizó en forma inmediata al mercado.
Lo anterior, debido a que se instaló la premisa de que los precios de nuevas unidades podrían caer entre un 8% y un 16%, entonces el comprador, en vez de cerrar su negocio, ha decidido esperar qué pasa en el parlamento con esta ley. Situación que es entendible. ¿Para qué firmar hoy una promesa de compraventa si quizás en un mes más el mismo departamento o casa me costará un 16% menos?
Hoy diversas inmobiliarias, sabemos porque son nuestros clientes, nos comentan de una paralización de las ventas tras esta irresponsabilidad del Ministro Quiroz de anunciar algo sin saber si siquiera si será o no aprobado. Todos los actores del mundo de la construcción, como por ejemplo Alfredo Echeverría, Presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, valoran la intención tras la medida, pero advierten que existen dudas relevantes y que esto, en vez de beneficiar el empuje inmobiliario, lo paralizó.
Hoy, una de las particularidades de este Gobierno ha sido su mal manejo comunicacional. No saben comunicar. No es que tengan malas intenciones, es que no saben cómo decirlas para que logren el efecto. Lo que sucede en el mundo inmobiliario es un ejemplo claro de aquello. La medida puede ser buena, pero no ayudó, paralizó al mercado y lo llenó de dudas. Porque además aún no se conoce el plan de 40 medidas que Kast quiere presentarle al parlamento. Entonces, volviendo a esta famosa idea de eliminar el IVA, nos quedan las dudas. ¿Desde cuándo va a regir?, ¿a qué tipo de vivienda se le va a aplicar?, ¿podrá ser retroactivo?, ¿qué pasa si una persona compró en enero o febrero?, ¿no sería una buena idea que sea retroactivo así al menos podría evitar este frenazo que existe hoy?
Definitivamente, no basta con una buena idea, no basta con el titular; esta vez el anuncio no ayudó, sino que perjudicó, generó dudas y, ante la duda, abstente. Es lo que hizo el mercado de las ventas de casas y departamentos. Íbamos tan bien, hasta que Quiroz habló.