Click acá para ir directamente al contenido
PURANOTICIA TV ×
PURANOTICIA TV EN VIVO
Editorial: El Caso María Ercira: un enigma que nos avergüenza

Editorial: El Caso María Ercira: un enigma que nos avergüenza

  • Compartir en Whatsapp
  • Compartir en LinkedIn

Editorial: El Caso María Ercira: un enigma que nos avergüenza
Miércoles 10 de junio de 2026 18:18
  • Compartir en Whatsapp
  • Compartir en LinkedIn

visitas

El 12 de mayo de 2024 se perdió todo rastro de María Ercira Contreras, una adulta mayor de 85 años que desapareció tras ir al baño en el Fundo Las Tórtolas de Limache, precisamente mientras celebraba el Día de la Madre junto a su familia.

Tras el paso de más de dos años desde aquel momento, la desaparición de María Ercira se ha transformado en uno de los mayores enigmas policiales de la región de Valparaíso. Este caso no solo sigue sin resolverse, sino que además deja de manifiesto el nefasto actuar de las policías y de la propia justicia, generando una sensación de máxima fragilidad al no existir ninguna pista certera sobre qué fue lo que pasó aquella tarde de domingo.

Desde un comienzo, la familia de María Ercira advirtió que en este caso abundaban las negligencias policiales, partiendo por el mismo procedimiento efectuado el domingo de la desaparición. A las dudas iniciales se sumaron luego sospechas directas de obstrucción a la justicia. Quizás la guinda de la torta de este misterio es que la dueña del recinto salió del país y nunca regresó tras la desaparición de la mujer.

Ahora se cambió al fiscal que investiga la causa, lo que es un verdadero logro para la familia y la defensa de los familiares de la adulta mayor desaparecida. También esto generó una esperanza y expectativa distinta, que se suma al hallazgo de sangre humana en la cabaña del cuidador del recinto.

Este sujeto es de interés central en la causa, no solo por el lugar del hallazgo, sino por testimonios que lo sitúan realizando movimientos sospechosos la jornada de la desaparición. Un funcionario municipal declaró haberlo visto subir en su camioneta con dos tambores azules a las 21:00 horas de ese día. "Porque él en su declaración no dice que va a su casa y que se queda 10 minutos ahí haciendo llamadas (...) No aclara por qué subía con estos tambores azules", cuestionó en su momento la nieta de María Ercira.

No conocer el destino de esta mujer, no saber qué pasó y ni siquiera contar con una declaración de la dueña del lugar, deja un manto de duda gigantesco sobre la posibilidad real de que esta familia obtenga justicia. Es un caso que avergüenza a las policías, a la Fiscalía y a los mismos tribunales. No hay respuestas ni certezas. A plena luz del día, en un tradicional restaurante, desapareció una persona y nadie sabe qué fue lo que pasó. Un enigma que nos avergüenza.