La caída de rocas que obligó a suspender el tránsito por la Avenida España, entre Valparaíso y Viña del Mar, deja de manifiesto una realidad que viven nuestras comunas y que revela la fragilidad de nuestra conectividad.
Tener cortada la principal arteria entre Valparaíso y Viña del Mar abre el debate sobre la definición de vías alternativas que permitan, al menos, una circulación expedita; muy distante de lo sucedido en las primeras horas de este lunes, cuando los cerros Esperanza y Recreo se vieron totalmente colapsados.
Qué hablar de los efectos de los socavones que causaron problemas en la ruta entre Puchuncaví y Zapallar, además de la variante a Catapilco. Esto se suma al práctico aislamiento que podría estar sufriendo Playa Ancha ante los arreglos de Carampangue y la precaria situación en la que quedó la Avenida Altamirano.
Esta misma realidad se vive a diario, por ejemplo, en Limache, donde el tránsito a primera hora de la mañana es complejo en su salida a Quillota, aunque se espera que con la doble vía de Palmira Romano se pueda solucionar. Lo mismo ocurre en el tramo que une a la ciudad de La Calera con la capital provincial: el tránsito en las horas punta por el troncal urbano o la antigua 21 de Mayo devela, nuevamente, la fragilidad de nuestra conectividad debido a la falta de vías alternativas.
El aumento constante de vehículos en nuestras calles, sumado a la precaria locomoción colectiva que tenemos a nivel regional, nos plantea el desafío urgente de comenzar a generar circuitos viales alternativos. Estos deberían estar claramente definidos ante emergencias como la que hoy se vive en la propia Avenida España o en Altamirano.
Se requiere una vía alternativa de emergencia entre Viña del Mar y Valparaíso, así como otra entre Quillota, La Cruz y La Calera. Además, es urgente concretar y ampliar una nueva ruta entre Concón y Quillota. Qué hablar del tramo entre Concón y Quintero, junto con la alta congestión en la rotonda. Son desafíos latentes que se vuelven de primera necesidad para terminar con la fragilidad de nuestra conectividad regional.