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Editorial: La inseguridad de Everton perjudica al Sausalito: el pésimo manejo de la seguridad de los mexicanos/viñamarinos

Editorial: La inseguridad de Everton perjudica al Sausalito: el pésimo manejo de la seguridad de los mexicanos/viñamarinos

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Editorial: La inseguridad de Everton perjudica al Sausalito: el pésimo manejo de la seguridad de los mexicanos/viñamarinos
Viernes 25 de septiembre de 2026 18:20
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El Estadio Sausalito ha demostrado reiteradamente que está preparado para recibir grandes eventos de distintas características y con miles de personas. Ha sido escenario de encuentros deportivos internacionales, conciertos masivos y actividades de alta convocatoria que se han desarrollado con total normalidad.

Hace poco más de un año, Sausalito fue escenario de un momento histórico para el rugby chileno: Los Cóndores derrotaron a Samoa por 31-12 y consiguieron por primera vez en su historia la clasificación a un Mundial de Rugby, asegurando su presencia en Australia 2027 ante un estadio repleto con más de 20 mil espectadores.

En febrero pasado, el recinto recibió además un masivo espectáculo de Chayanne, con decenas de miles de personas. Años antes, el estadio también había recibido a Backstreet Boys. Asimismo, se han desarrollado torneos internacionales y actividades deportivas de alta convocatoria, incluso con delegaciones y equipos provenientes de fuera de la región.

Entonces, el problema no es el Sausalito. El problema es otro: ¿qué estándar de seguridad está entregando Everton de Viña del Mar cuando es responsable de organizar sus partidos en este recinto? ¿Por qué se falla cuando el cuadro manejado por el grupo mexicano es el anfitrión?

Esa pregunta tiene un elemento concreto que debe ser revisado: la empresa privada de seguridad contratada por Everton para realizar las labores de resguardo al interior del recinto.

Lo ocurrido este jueves durante el partido entre Everton y Universidad de Chile obliga a revisar seriamente ese estándar. ¿Qué empresa es? ¿Por qué sigue siendo la misma desde hace años? ¿Qué intereses existen?

Porque no estamos hablando simplemente de un episodio de violencia entre hinchas. Estamos hablando de elementos pirotécnicos que ingresaron al recinto, fueron utilizados como proyectiles y terminaron siendo lanzados hacia distintos sectores del estadio, incluyendo zonas próximas a la cancha y áreas donde se encontraban trabajadores de medios de comunicación.

¿Cómo ingresaron esos elementos? ¿Dónde estuvieron los controles? ¿Qué tipo de revisión se realizó a los espectadores? ¿Funcionaron los protocolos establecidos por la empresa de seguridad? ¿Se cumplieron los estándares que Everton, como organizador del espectáculo, debía garantizar? Son preguntas que deben ser respondidas por el organizador.

Existe, además, un antecedente todavía más preocupante. Antes incluso de que se produjeran los graves incidentes con pirotecnia, guardias de la propia empresa contratada por Everton protagonizaron un enfrentamiento con hinchas del club dentro del estadio. Hay videos en redes sociales donde los mismos guardias amenazan a los asistentes.

Esto es particularmente grave porque una empresa de seguridad no está para aumentar la tensión dentro de un recinto deportivo. Su función es precisamente la contraria: prevenir conflictos, controlar situaciones de riesgo, actuar profesionalmente y mantener condiciones adecuadas para que miles de personas puedan disfrutar de un espectáculo.

Si los propios guardias terminan enfrascados en discusiones y enfrentamientos con los espectadores, hay un problema evidente que debe ser corregido. Sausalito ya demostró que es una excelente plaza para grandes eventos musicales y deportivos; no corresponde instalar la idea de que el problema radica en una supuesta falta de capacidad del estadio para recibir grandes convocatorias.

La experiencia demuestra exactamente lo contrario. El punto está en cómo se organiza y cómo se administra la seguridad de cada espectáculo. Aquí quienes están al debe son los administradores mexicanos que manejan el club. Partamos por cambiar la empresa de seguridad, porque anoche quienes perdieron fueron Sausalito y Viña del Mar, y eso no se lo podemos permitir a los dueños del club.