Un verdadero quiebre entre los alcaldes se ha generado tras la aprobación de la megarreforma, especialmente por la forma en que se compensará a los municipios por los fondos invertidos tras la eliminación del pago de contribuciones a la vivienda para los mayores de 65 años.
La sola voz de Camila Nieto, alcaldesa de Valparaíso, calificando al Gobierno de “indolente” es una postal que quedará plasmada. Ocurre lo mismo al ver al presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades atribuirse, de manera personal, el mayor protagonismo que según él ha tenido la entidad que encabeza.
Gustavo Alessandri, quien además es alcalde de Zapallar, tiene una forma de actuar en política que no solo es cuestionada en algunas ocasiones, sino que resulta muy personalista. Más que pensar en el bien común, sus acciones parecen mostrar que pone en primer lugar su propio interés. Su posición en la negociación de la megarreforma no representó a todos los alcaldes; más bien defendió los intereses de la derecha, algo que la oposición no le va a perdonar.
Alcaldes de comunas populares acusan que la fórmula de compensación aprobada y validada por Alessandri beneficia desproporcionadamente a los municipios del sector oriente de la región Metropolitana, los que claramente cuentan con los mayores ingresos.
La alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, y el alcalde de Cerro Navia, Mauro Tamayo, expusieron públicamente que, bajo este diseño, comunas como Las Condes recibirían más de $13 mil millones de pesos, mientras que Quinta Normal obtendría $59 millones y Cerro Navia apenas $4 millones.
La propia alcaldesa de Valparaíso se refirió en Puranoticia.cl al rol de Alessandri en este punto: “Yo creo que no fue un buen manejo del presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades al decir en el debate que existía un nuevo acuerdo cuando se estaba en proceso de votación en el Senado, cosa que no era cierta”, lamentó.
Según Nieto, “el acuerdo que nosotros tomamos en La Serena debió haber sido el eje rector de su trabajo hasta el final del debate de la megarreforma”.
Consultada directamente sobre si considera que el alcalde Alessandri falló en su rol como presidente de la AChM, la jefa comunal respondió: “Por supuesto que sí, porque puso en riesgo y en jaque a la Asociación Chilena de Municipalidades”.
Finalmente, Nieto dijo: “Yo creo que tiene que hacer harto mérito para representar a la mayoría de los alcaldes en esta pasada”. Por ahora, quedó de manifiesto que Alessandri no fue capaz de llevarle la contra al Gobierno y funcionó más como un peón del Segundo Piso que como el líder del municipalismo chileno. Nada extraño en él; incluso demuestra consecuencia con su forma de actuar: primero él, luego los demás. Por lo pronto, seguirá proyectando qué hará en cuatro años más, pues es sabido que su anhelo es ser gobernador regional. Eso sí, deberá convencer de que será capaz de representar a un sector que lo mira con desconfianza, sobre todo cuando se empieza a revisar su colección de contratados que llegan al municipio tras quedar cesantes —qué mejor ejemplo que la propia exdirectora del Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota—.
Mientras la oposición critica el actuar de Alessandri, quienes lo conocen en la región afirman que, en esta ocasión, actuar como peón del Gobierno le podría traer importantes réditos al alcalde de Zapallar.