Hoy, en un mundo cada vez más interconectado, cuesta entender que no tengamos certeza sobre situaciones básicas como, por ejemplo, cuándo se repondrá el suministro eléctrico tras un corte. Lo vivido durante el sistema frontal en la región de Valparaíso no es normal: no es posible que haya familias que hayan estado más de 72 horas sin energía. Entendemos que en plena contingencia es muy difícil trabajar en terreno, pero en Valparaíso y Viña del Mar dejó de llover el viernes por la noche y, este lunes por la mañana —al cierre de esta edición—, aún hay personas sin conexión eléctrica.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) entrega información en línea sobre los cortes de suministro en todo el país, dividida por regiones y comunas. Es un dato útil para los medios de comunicación, pero no da certeza a los usuarios de cuándo se repondrá el servicio. Hoy en día, así como las empresas tienen identificados a sus clientes, deberían contar con la tecnología suficiente para saber exactamente quiénes están sin energía. Esa información tendría que ser transparente, al igual que el número de brigadas que realmente tienen desplegadas en la calle.
El otro punto no menor se trata de las compensaciones que deberían realizar las empresas distribuidoras. Cuando uno no paga la luz, el servicio se corta de inmediato y, además, se aplica un cobro por reposición bastante elevado. Sin embargo, la esperada compensación muchas veces se reduce a un simple descuento por el consumo no realizado, dejando fuera los graves problemas que se tuvieron que afrontar debido al corte, como la pérdida de alimentos refrigerados en muchos hogares, sin olvidar la crítica situación de los pacientes electrodependientes.
Si bien vivimos un escenario anormal el jueves y viernes, el sábado y domingo tuvimos 48 horas para dar solución y esta no llegó. Sumado a eso, resulta irritante el sonido de las grabadoras que responden en los distintos servicios de atención al cliente de las distribuidoras, generando la persistente sensación de que no hay nadie atrás. ¿No será posible tener un call center que entregue información real y útil, en lugar de una grabación que solo nos informa de lo que ya sabemos?
Siempre se puede hacer mucho más, y aquí hay una tarea para todos los involucrados, partiendo por quienes hacen las leyes. Los parlamentarios son los llamados a endurecer las multas pero, sobre todo, a mejorar las compensaciones: un monto determinado por 12 horas sin luz, uno mayor por 24 horas, y así sucesivamente. Por su parte, la autoridad debe fiscalizar con mejores herramientas para verificar si de verdad existen las cuadrillas que las empresas aseguran tener en las calles, además de exigir que se informe a la población de tiempos de respuesta claros para la reposición de los servicios.
Hoy, las dos mayores eléctricas de la región están en manos de consorcios internacionales de origen chino. A ellas debemos exigirles una mayor coordinación, preparación y comunicación. El punto negro de este sistema frontal fueron las empresas de distribución eléctrica: no estuvieron a la altura, no estuvieron preparadas o, al menos, no supieron comunicar debidamente la contingencia que estábamos viviendo.