El famoso "Niño" del que nos hablaron se desató. Fuertes vientos, lluvia incesante y marejadas que nos muestran un bravo litoral costero, son los ingredientes de una verdadera tormenta perfecta que nos azota fuertemente a la región de Valparaíso.
Equipos desplegados por parte de los municipios hacen sus mayores esfuerzos para poder socorrer y contener los efectos de un temporal histórico que hace décadas no veíamos, y aún estamos en la mitad de todo.
Hasta el cierre de esta editorial, ya llevamos un poco más de 100 milímetros de agua caída y nos espera, al menos, una cifra similar. Las alertas SAE han estado sonando, solicitando evacuaciones preventivas en Quilpué, Viña del Mar y Concón.
La desembocadura del río Aconcagua en el sector de La Isla, el estero Marga Marga y el estero de Reñaca están siendo monitoreados minuto a minuto. En el sector norte de nuestra región, hay algunas zonas aisladas, sobre todo en Petorca.
Hoy solo queda estar conectados. Pese a los cortes de luz, son importantes las redes de apoyo familiares, quedarse en casa y esperar los anuncios oficiales de las autoridades, que trabajan incesantemente para poder entregar tranquilidad a los miles de personas que ven cómo el agua corre por las laderas de los cerros, inunda las calles y el viento no para de mover los árboles, cuyas ramas también se transforman en un enemigo al tapar caminos y carreteras.
Vivimos una tormenta perfecta a la que hoy solo nos queda acostumbrarnos. Los informes del tiempo nos anuncian que tendremos lluvia al menos por siete días más; el suelo y la tierra no sabemos si aguantarán. Hoy más que nunca debemos ser conscientes de que nuestro país vive una nueva catástrofe, pero, como siempre, sabemos pararnos y enfrentar este tipo de golpes de la naturaleza con la resiliencia a la que estamos acostumbrados.
Fuerza y tranquilidad. Estamos conectados, viviendo lo que es una verdadera tormenta perfecta en nuestra región de Valparaíso.