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Editorial: Aguas Pacífico: el nuevo mal vecino de la zona industrial de Quintero y Puchuncaví

Editorial: Aguas Pacífico: el nuevo mal vecino de la zona industrial de Quintero y Puchuncaví

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Editorial: Aguas Pacífico: el nuevo mal vecino de la zona industrial de Quintero y Puchuncaví
Martes 14 de julio de 2026 18:07
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La empresa Aguas Pacífico es controlada por el Grupo Patria, de origen brasileño; un fondo de inversión que mira y analiza solo eso: inversiones, números y resultados. Da lo mismo si la inversión está en São Paulo, en Quintero o en Quilapilún, hasta donde esperan llevar el agua que sacarán del mar en la comuna de Puchuncaví. Acá lo que más importa es ser rentable.

Sin embargo, cuando uno ve este tipo de empresas también se encuentra con un manejo comunicacional relevante. La propia empresa Aguas Pacífico, con el fin de avanzar de forma tranquila mientras obtenía sus permisos de construcción y operación, invirtió grandes sumas de dinero en aquello: un plan comunicacional en radios, diarios y medios de comunicación menores para, justamente, conseguir darle cuerpo a lo que ellos dicen ser en su web. Una empresa que valora su entorno, trabajadores, comunidades, proveedores y socios. “Trabajamos de manera inclusiva, respetuosa, ética y transparente”.

¿Pero qué tan buenos vecinos han sido desde su llegada a Puchuncaví? El plan comunicacional al estilo de estas empresas funcionó. Una nula objeción fue encontrando su instalación. El origen de esta planta es entregarle agua a la minería; su principal cliente es la mina Los Bronces de Anglo American. Es por eso, que se construye un acueducto de más de 100 kilómetros que atraviesa las comunas de Quintero, Quillota, Limache, Olmué y Tiltil.

Cuando vieron oposición al proyecto abrieron rápidamente la billetera. Los 86 días de paralización de su planta los agobiaron. Incluso en la interna cuentan que pensaron en dejar el país, no seguir con la inversión. Pero alguien los convenció de poner lucas. Al fiel estilo de un meme: “Todo se soluciona con lucas” parecía la consigna, y así lo hicieron.

En palabras simples, Aguas Pacífico les prometió una planta de procesamiento de jibia a los pescadores para que salieran de la ocupación de su desaladora. Es lo que hoy la empresa llama, de forma políticamente correcta, parte de la “política de relacionamiento de la empresa con pescadores y la búsqueda por fortalecer la pesca artesanal en Quintero y Puchuncaví”.

Acá lo importante era sacar a los pescadores y seguir construyendo. ¿Pero le importó a Aguas Pacífico el entorno con los otros vecinos? Quienes vivieron los episodios contaminantes, por ejemplo de La Greda, pueden entender lo que esas personas sienten al ver que en la esquina de su casa les construirán una planta. Lo más probable es que esta no contamine, lo más probable es que cumpla con la norma, pero las confianzas están destrozadas. La comunidad no le cree a la autoridad, y la misma autoridad local también se siente desplazada por la regional, y esta por la capital. Toda una cadena de confianzas que se han roto con el tiempo y que la actitud de este tipo de empresas no ayuda a construir.

Aguas Pacífico, si realmente quiere darle crédito a lo que dice su web, debe no solo abrir la billetera, sino entender genuinamente dónde se ubica. La empresa se sacó el problema de los pescadores, pero originó otro. Si le importara de verdad el entorno y las comunidades, como dice, jamás hubiera proyectado construir esta “contribución” a los pescadores en La Greda; es dispararse en los pies. Hasta el más santiaguino de los diseñadores de un plan comunicacional se hubiera dado cuenta de que esto iba a ser fatídico. Como lo está siendo.

Aguas Pacífico debe no solo publicar en su web lo que dice ser, ahora deberá parecerlo. Mantener su acuerdo con los pescadores, pero sostener la relación con la comunidad de La Greda de la misma forma que con sus vecinos del día a día. Ser y parecer: dura tarea para una empresa que sabe de comunicaciones, sabe de inversiones, pero no entiende que está instalada en el medio de una comunidad que ya perdió la confianza y la credibilidad.