El volante se declaró "destrozado" tras ver la roja a instancias del VAR, asegurando que nunca tuvo intención de golpear a Campusano y que la jugada condicionó un partido que la UC tenía controlado.
En el marco de la Copa de la Liga, un amargo resultado obtuvo Universidad Católica tras ceder, en el último minuto de juego, un empate a 1 frente a Ñublense.
La paridad estuvo condicionada por una controvertida acción que terminó con la expulsión de Matías Palavecino. La decisión fue tomada a instancias del VAR, luego de que el mediocampista le propinara un golpe a Jovanny Campusano.
Una vez finalizado el compromiso, el volante del conjunto de la franja entregó su versión de los hechos y evidenció su pesar por lo ocurrido: "Realmente estoy destrozado. Era un partido donde íbamos ganando con un hombre más, podíamos ganar tranquilamente y el partido ya lo estábamos manejando. La verdad que fue una jugada donde veo que él me tira un manotazo, quiero ganar la falta, cierro los ojos y me tapo la cara. En ese momento no sabía si lo había tocado, si le había pegado".
Profundizando en su descargo, el jugador complementó sus dichos señalando su confusión inicial ante la determinación arbitral: "En un momento pensé que la expulsión era para él por tirarme un manotazo, después se ve en la jugada que cuando me caigo lo toco. Estoy destrozado, nunca quise hacer eso. Se los puedo jurar por lo que más amo en esta vida, que es mi hijo. Nunca fue mi intención tocarlo".
Cabe destacar que la salida obligada de Palavecino significó que la UC se quedara con 10 jugadores en el terreno de juego, igualando las condiciones numéricas ante un elenco de Ñublense que ya jugaba con uno menos.
PURANOTICIA