Juan Pablo Pavez mencionó directamente a Victoriano Cerda y Mario Pesce, excontroladores del conjunto "acerero", y a Pablo Kiblinsky, expropietario de Ñublense.
El expresidente de Azul Azul, Michael Clark, que está siendo investigado por el caso Sartor, recibió un nuevo golpe luego de que Ciper Chile revelara un duro testimonio de Juan Pablo Pavez, exdirector de la concesionaria que administra a Universidad de Chile.
El otrora representante de la familia Schapira ante la Sociedad Anónima declaró como testigo ante la Fiscalía y apuntó al vínculo que existiría entre el elenco laico, Huachipato y Ñublense, lazo que calificó como "obsceno", y mencionó directamente a Victoriano Cerda y Mario Pesce, excontroladores del conjunto "acerero", y a Pablo Kiblinsky, expropietario de Ñublense.
De acuerdo con el citado medio, en su relato, Pavez puso en tela de juicio los montos que ha pagado el "Romántico Viajero" por futbolistas "siderúrgicos" y ñublinos, puntualizando que el gerente deportivo Manuel Mayo le confesó que "en el caso de Huachipato él no tiene ningún poder de negociación, pues para mí, esos pases los decide Clark de la mano con Cerda y Pesce, quienes actuarían como sus 'asesores'".
Como ejemplo puso la llegada del DT Gustavo Álvarez desde Talcahuano. "Cerda la sugiere a Azul Azul, a través de Clark. El mismo Cerda antes terminar el torneo le había renovado el contrato incluyendo en éste una cláusula de salida de USD$800.000. Esta contratación se materializó, pagando Azul Azul este último monto, siendo primera vez en la historia que un club de fútbol nacional paga una cláusula de salida para contratar un técnico", detalló.
En el caso de los futbolistas, cuestionó las contrataciones de Ignacio Tapia e Israel Poblete, exjugadores del cuadro metalúrgico, ya que por el primero se pagaron 950 mil dólares en 2022 pese a ser ofrecido en 400 mil un año antes; mientras que por el segundo se cancelaron 650 mil de la moneda estadounidense aun cuando iba a quedar libre en seis meses.
Con respecto a los negocios con los "diablos rojos", sembró dudas por los 200 mil dólares que traspasaron los universitarios por Federico Mateos, quien ya se había despedido del club sureño, y los 400 mil dólares que pagaron por Nicolás Guerra en 2023, cuyo pase fue vendido por la U al mismo equipo por 210 mil dólares en 2021.
"Todo lo que menciono permite advertir la existencia de un intrincado modelo de negocios, en el cual se repiten los mismos actores, como una constante: Sartor, Redwood Capital (Michael Clark), Patricio Kiblisky, Marcelo Pesce y Victoriano Cerda. Los vínculos y conflictos de interés entre este grupo de personas es obsceno. Y el corolario de esta ‘economía circular’ son las compras relacionadas entre clubes deportivos, en las que los sobreprecios en desmedro de Azul Azul son la tónica", dijo Pavez, según lo recogido por Ciper.
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