El técnico cruzado analizó el tropiezo en el debut de Copa Libertadores, apuntando a la falta de efectividad y la brecha de intensidad entre el fútbol chileno y el argentino.
Un inicio desafortunado tuvo Universidad Católica en su camino por la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026. Durante la jornada de este martes, el elenco estudiantil sufrió una derrota por 1-2 ante Boca Juniors en el estadio Claro Arena.
Una vez finalizado el encuentro, el estratega de la escuadra cruzada, Daniel Garnero, realizó un profundo balance sobre el desempeño de sus dirigidos, admitiendo que el nivel mostrado no fue el óptimo para la exigencia internacional.
"Esta competencia es muy difícil. Cometimos un error y abrimos el partido. No tuvimos fortuna, fue un mal rechazo y le cae justo a Paredes, le podría haber caído a otro. Son cosas que suceden en estas competencia donde compites con rivales muy buenos. Cambió el juego, no pudimos ejercer la presión para recuperar. Boca jugó de otra manera", explicó inicialmente el técnico de origen argentino.
En su análisis del trámite del juego, Garnero profundizó en las falencias tácticas detectadas: "Quizás en el arranque del juego no pudimos presionar y recuperar un poco más arriba la pelota. El gol les dio la tranquilidad, no tenían la impaciencia de seguir avanzando. En el segundo tiempo jugamos un poco más adelante, pero no pudimos tener transiciones rápidas ni precisas. Fue un partido en que generamos poco y lo poco que logramos generar no tuvimos mucha efectividad".
Respecto a la planificación del mediocampo, el DT reveló que buscó mayor fricción, aunque los planes se vieron alterados por problemas físicos. "En el medio de la cancha tratamos de buscar un equipo más combativo, porque íbamos a enfrentar a jugadores que tiene buena circulación, queríamos interrumpir eso para generar transiciones rápidas. Pero no salió. Gary se resintió, venía con algunos inconvenientes", confesó sobre el estado de uno de sus referentes.
Uno de los puntos más crudos de su intervención fue la comparación entre el fútbol local y el extranjero. Sobre el despliegue del conjunto xeneize, el entrenador sostuvo que "las intensidades se notan. Los futbolistas que están acostumbrados a jugar a otros ritmos marcan una diferencia en los controles, en acertar los pases (...) El ritmo de nuestra liga es diferente a la liga argentina. Eso es una realidad. ¿Cómo mejorarlo? Tenemos que trabajar mucho internamente para poder darle esa intensidad y que el fútbol chileno aumente esa intensidad. Es difícil, no es tan sencillo, ojalá se vaya logrando. Nosotros tenemos que corregirlo si queremos tener chance de clasificar".
Consultado sobre si jugar en casa representó una ventaja determinante, el técnico fue tajante al valorar la jerarquía del rival: "Yo creo que es importante, pero juegas con rivales muy buenos, que tienen muy buenos futbolistas y ante eso no hay localía que valga. Boca se encontró con ese gol, le dio tranquilidad, no tuvo apuros, no lo pudimos incomodar, en alguna que otra perdida no pudimos hacerle daño. Boca hizo un partido relativamente tranquilo".
Finalmente, el conductor de la franja ya proyecta el próximo desafío ante Audax Italiano por el Campeonato Nacional, asegurando que no guardará piezas pese al desgaste. "Vamos a ver cómo terminaron los que participaron (con Boca). En función de eso, vamos a poner el mejor equipo. El partido con Audax es muy importante y después veremos cómo viajaremos a Belo Horizonte", concluyó Garnero.
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