La Roja cayó 4-1 ante Nueva Zelanda en el cierre de la fecha FIFA de marzo, en un duelo marcado por la temprana expulsión de Darío Osorio. Pese al resultado, el técnico insistió en que el proceso de recambio requiere paciencia y minutos para los más jóvenes.
El paso de la Selección chilena por Oceanía terminó con un balance negativo en el marcador. En el cierre de la fecha FIFA de marzo, el combinado nacional sucumbió ante Nueva Zelanda por un contundente 4-1, en un compromiso que quedó marcado por la tarjeta roja que recibió Darío Osorio cuando transcurría apenas media hora de juego.
Tras el pitazo final, el estratega Nicolás Córdova no ocultó su frustración por el resultado, aunque intentó poner la derrota en perspectiva. "Sufrimos una derrota dolorosa. Empezó parejo el partido, abrieron el marcador con un balón detenido, algo que habíamos practicado bastante porque sabíamos que era un arma de ellos, pero no lo pudimos contrarrestar", admitió el técnico respecto al inicio del encuentro.
Sobre la incidencia que cambió el rumbo del cotejo, Córdova señaló que "la expulsión de Darío fue condicionando el partido y nos costó a partir de ahí. Tuvimos un buen inicio de segundo tiempo con los cambios, pero ya nuevamente ellos encontraron el control del juego. Es justo reconocer que fue súper merecida la victoria para Nueva Zelanda. La expulsión fueron dos amarillas una detrás de otra, quizás la primera fue muy apresurada, pero son cosas que suceden. No creo que la realidad once contra once sea esta".
Pese al abultado marcador, el DT defendió la necesidad de foguear a nuevos futbolistas, argumentando que los traspiés son parte del proceso de transición. "En cuanto a resultado se puede tomar como un retroceso, pero la realidad es cuando se genera un cambio de jugadores, de plantel y se hace una renovación estás expuesto a estas cosas, más con un rival de Mundial. No es ni tan bueno antes, ni tan malo ahora. Una derrota que duele, pero que sirve para crecer, que sirve que los más jóvenes la vivan. Se siguen sumando jóvenes y eso sirve, sabemos que costará, pero también sabemos que hay que seguir trabajando", explicó.
El entrenador también proyectó lo que resta de la temporada, subrayando que el objetivo principal es ampliar la base de jugadores para las Eliminatorias. "Quedan siete partidos de acá a fin de año y lo importante es que los jóvenes se vayan insertando y que vayan llegando a las Clasificatorias. Independiente del entrenador, el que llegue necesita que los jóvenes jueguen y tengan estos partidos. Sirve esta fecha para que los jugadores se integren, rompan el hielo de estar en la primera nominación. Ahora ya depende de ellos ser parte de manera permanente", sostuvo Córdova.
En su análisis, el técnico enfatizó que el foco actual no está puesto exclusivamente en los marcadores inmediatos. "Este es un proceso de cambio, eso ha traído buenos resultados en los últimos meses. Eso tampoco mueve mucho la aguja, porque lo relevante es que jugaron varios jóvenes, lo relevante no es ganar, eso no nos mueve la aguja. Raya para la suma es una derrota. Cuando uno hace un cambio muy drástico esto puede pasar, no se puede alarmar tanto cuando se pierde un partido. La selección no puede estar las fechas FIFA sin jugar, eso sería lamentable. Incluso a costo de tener estos resultados, pero la selección tiene que jugar. Estamos apostando a hacer una renovación, no es llegar y traer a la Sub 20, los jugadores deben madurar, jugar en sus clubes. No puedo llamar a jugadores que no juegan, hay una renovación que debe ser paulatina", complementó.
Finalmente, respecto a su continuidad para los desafíos de junio, que incluyen un amistoso frente a Portugal, Córdova se mostró a disposición de la dirigencia. "Veremos qué es lo que espera la federación de mí, yo mientras sigo el proceso y vamos al Sub 17. Acá no hay tiempo de parar en las condiciones que está la selección. Mi compromiso con este proyecto es al 1000% y mientras la federación me necesite seguiré trabajando", concluyó.
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