El SII inscribió 25 plataformas de apuestas y retiene el 19% de IVA vía operadores de pago. Qué implica para los medios de pago en el juego online en Chile.
El 15 de julio de 2026 el Servicio de Impuestos Internos informó que 25 plataformas de apuestas online se habían inscrito en su registro. Otras diez no lo hicieron. Para esas últimas el 19% de IVA no se cobra en la caja de la plataforma: se retiene a través de los operadores de pago que procesan la transacción.
Ese detalle técnico convierte a los medios de pago en el juego online en Chile en algo más que una casilla del formulario de depósito. Hasta ahora la discusión pública giraba en torno a la legalidad de las plataformas y al proyecto de ley que duerme en el Congreso. La decisión del SII mueve una parte del problema al lugar donde el usuario efectivamente pone su dinero.
La base es la resolución N°69, del 2 de junio de 2026, que habilitó un mecanismo para que plataformas extranjeras de apuestas se inscribieran y declararan IVA por sus operaciones en Chile. No es un régimen creado desde cero. El país aplica IVA a los servicios digitales desde 2021, y una resolución anterior, la N°26 de 2023, había dejado expresamente fuera a estas plataformas de los regímenes simplificados.
Un mes y medio después llegó el resultado. Según el registro que publicó el SII, 25 plataformas quedaron inscritas y diez permanecieron fuera. Para las ausentes la consecuencia es la retención automática del 19%, aplicada no por ellas sino por quien procesa el pago.
El mecanismo se apoya en algo que ya funcionaba. Desde que Chile empezó a cobrar IVA a los servicios digitales, la vía práctica para recaudar cuando el proveedor está fuera del país ha sido intervenir la transacción en el punto donde sí hay un intermediario local identificable. Ese intermediario es el operador de pago.
Para quien deposita, eso cambia el peso de una decisión que parecía menor. Cuando la retención la ejecuta el operador de pago y no la plataforma, el medio elegido para depositar deja de ser neutro: pasa a ser el eslabón donde el Estado interviene la operación.
Hay que aclarar qué se ve y qué no. La retención es un asunto entre el operador de pago y el fisco, no un cargo que aparezca detallado al momento de depositar. Nadie va a encontrar una línea que diga "IVA retenido" en la pantalla de confirmación. Lo que sí conviene tener claro es por dónde pasa el dinero y quién queda registrado en esa cadena.
La decisión no cayó bien en la industria establecida. La Asociación de Casinos de Juego, a través de su presidenta ejecutiva Cecilia Valdés, sostuvo que el mecanismo funciona como una regularización encubierta y planteó una objeción difícil de rebatir: pagar impuestos no transforma en legal una actividad ilegal.
En la práctica el dinero entra por unos pocos rieles. Tarjetas de débito y crédito, WebPay, transferencia bancaria y billeteras digitales como Mercado Pago cubren casi todo el movimiento. Lo que distingue a uno de otro rara vez aparece en la pantalla de depósito: si el retiro sale por la misma vía por la que entró el dinero, cuánto demora y quién cobra comisión.
Mercado Pago sirve para ver esa asimetría. El depósito es directo, pero el retiro no lo es: hay que elegir "transferencia bancaria" y recién ahí seleccionar la billetera entre las opciones bancarias. El saldo aparece entre 30 minutos y 2 días hábiles, según las revisiones de seguridad que aplique cada plataforma. La billetera además tiene un límite diario propio, del orden de CLP $2.857.000 para usuarios corrientes, que opera al margen de lo que permita el operador. Cuando la integración directa no está disponible, algunas plataformas derivan el fondeo a WebPay o a tarjetas de prepago, lo que agrega un paso más y a veces un cobro.
Esas diferencias se notan al comparar. Los depósitos mínimos van de CLP $1.000 a CLP $10.000 según la plataforma, y los plazos de retiro varían de doce horas a una semana entre operadores que aceptan la misma billetera. Quien quiera el detalle antes de registrarse puede revisar esta comparación de Estata.info de casinos online con Mercado Pago en Chile, que contrasta operador por operador los montos mínimos, los plazos de retiro documentados y las comisiones que sí se cobran. La comisión de depósito rara vez viene del casino, pero el banco puede aplicarla si el fondeo se hace con tarjeta de crédito.
Conviene separar dos cosas que la noticia tiende a mezclar. Que una plataforma figure en el registro del SII significa que declara IVA. No significa que tenga una licencia chilena para operar juego online, porque esa licencia todavía no existe.
La Corte Suprema ya calificó estas operaciones como ilegales y la Subtel tiene el mandato de bloquear los sitios que las ofrecen. Lo único regulado y fiscalizado hoy en Chile son los casinos presenciales, bajo supervisión de la Superintendencia de Casinos de Juego. El proyecto que busca ordenar el juego online lleva cuatro años en el Congreso y sigue sin despacharse.
Mientras eso no cambie, el usuario opera en un terreno donde no hay un regulador local al que reclamar si una plataforma demora un retiro más de lo anunciado. Esa es la diferencia práctica, y es la razón por la que la trazabilidad del medio de pago pesa más de lo habitual.
Esa ausencia tiene una consecuencia concreta. Sin una instancia local a la que recurrir, el único mecanismo de reclamo disponible es el del propio medio de pago, y no todos ofrecen lo mismo. Una tarjeta de crédito admite un contracargo ante el banco emisor. Con una transferencia ya ejecutada y confirmada, en cambio, queda poco por hacer. Las billeteras están en medio: tienen procedimientos internos, aunque lo que se pueda reclamar depende de cómo se originó la operación. Elegir el riel de pago es también elegir cuánto margen de reversa queda si algo sale mal.
Con ese escenario hay verificaciones que toman poco tiempo y evitan la mayoría de los problemas:
Conviene recordar que esto es entretenimiento y no una fuente de ingresos. El juego responsable parte por fijar un monto que no afecte el presupuesto del mes y por respetarlo cuando la noche va mal.
El registro del SII responde una pregunta tributaria: quién paga IVA y cómo se cobra cuando la plataforma no está en Chile. No responde la que le importa a quien deposita, que es a quién acudir cuando algo falla del otro lado de la pantalla.
La escala explica por qué esa segunda pregunta se hace urgente. Según las estimaciones de H2 Gambling Capital, el juego online en Chile pasó de US$380 millones en 2024 a cerca de US$650 millones en 2025, alrededor del 0,3% del PIB, con proyecciones que lo llevan sobre los US$1.400 millones hacia 2030. Otras cifras que circularon en la discusión, como los US$3.100 millones de un informe encargado por la industria presencial, fueron cuestionadas por exageradas por el propio director de H2, Ed Birkin. Ni el tamaño del asunto está zanjado.
Esa respuesta sigue en el Congreso. Hasta que llegue, la única protección disponible es la que cada persona se da a sí misma antes de apretar "depositar": saber por dónde entra el dinero, por dónde sale y cuánto demora en volver.
PURANOTICIA