El exfuncionario policial fue condenado por abusar reiteradamente de una niña de 13 años en 2024. La Fiscalía de Arica logró acreditar múltiples delitos sexuales y almacenamiento de material ilícito.
Por los delitos de violación reiterada contra una víctima que tenía 13 años al momento de ocurrir los ilícitos, además de la producción y almacenamiento de material pornográfico infantil y otras agresiones sexuales, la Fiscalía de Arica logró una condena que totaliza 23 años de presidio efectivo para un imputado.
Las indagatorias, encabezadas por el fiscal Cristian Sanhueza junto a la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI Arica, determinaron que durante el año 2024 el sujeto de 23 años, identificado con las iniciales L.C.P., contactó a la niña inicialmente mediante redes sociales. Posteriormente, el acercamiento se dio en persona, instancia en la que el individuo desplegó múltiples maniobras con el objetivo de persuadir a la menor de edad para iniciar un vínculo sentimental.
Durante este periodo, el individuo —que se desempeñaba como carabinero activo cuando ocurrieron los hechos— le solicitó insistentemente a la afectada que le remitiera videos y fotografías de ella desnuda y con connotación sexual. Sumado a esto, el proceso judicial acreditó que entre los meses de septiembre y diciembre de 2024, el exuniformado concretó reiteradas violaciones en contra de la víctima, llegando incluso a registrar audiovisualmente los abusos.
Toda esta situación salió a la luz pública luego de que la propia afectada presentara una denuncia. A partir de esa acción, se activó el trabajo conjunto entre la fiscalía local y la policía civil, contando además con el respaldo técnico de la Unidad de Atención a Víctimas. Como consecuencia de estos graves antecedentes, el involucrado fue dado de baja de la institución policial.
La captura del exfuncionario se materializó en diciembre de 2024. En dicha oportunidad, los equipos especializados procedieron a periciar su teléfono celular, dispositivo donde se encontraron los archivos audiovisuales de índole sexual que la niña había enviado. Durante la revisión del equipo, los peritos también lograron recuperar imágenes de naturaleza similar correspondientes a otra adolescente.
Respecto al desglose de las penas, el tribunal dictaminó 17 años de presidio por el ilícito de violación reiterada. A este castigo se sumaron 3 años y un día por determinar a una persona a enviar grabaciones o imágenes de significación sexual, junto con otros 3 años y un día derivados de la producción y almacenamiento de material pornográfico infantil.
PURANOTICIA