Unas 250 familias serán reubicadas luego de que el abandono del conjunto habitacional, declarado inhabitable en 2018, permitiera la instalación de peligrosas bandas.
En un esfuerzo radical por recuperar el control territorial y habitacional de Viña del Mar, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, anunció la demolición completa de la emblemática Villa Arauco de la comuna, medida que se enmarca en el Plan de Recuperación de Barrios del Ejecutivo y que busca poner fin a años de hacinamiento, fallas estructurales y una profunda crisis de seguridad, según dijo.
El conjunto habitacional de 16 blocks, construido en 1987 al final del sector El Olivar, arrastra un historial crítico: en 2018 fue declarado formalmente inhabitable. Aunque en ese momento el Serviu inició la compra y clausura de los departamentos, el proceso quedó estancado. Este abandono estatal propició que las casas desalojadas fueran ocupadas de manera ilegal por organizaciones criminales de alta peligrosidad.
"Acá hemos tenido células del Tren de Aragua. Tenemos una captura de casi toda la población, sobre todo en cuartos pisos hacia arriba y hacia abajo", alertó el ministro Poduje durante su inspección en terreno. El secretario de Estado añadió de forma categórica que "los departamentos se ven que están sellados, pero los abrieron y hoy día tenemos microtráfico y narcotráfico".
Para desarticular este foco delictivo y dignificar la vida de los vecinos, la intervención del Gobierno no se hará de manera parcelada. El plan de Regeneración Urbana contempla, en primer lugar, un desalojo selectivo focalizado en los delincuentes que controlan los blocks.
Posteriormente, las familias residentes recibirán un subsidio de arriendo para dejar el lugar de forma segura antes de que entren las máquinas de destrucción.
"Se va a demoler esta población completa, toda la Villa Arauco, no por sectores", enfatizó la autoridad de Vivienda.
Tras la demolición total de la villa, se dará paso a la construcción de un nuevo proyecto inmobiliario que romperá con el estándar de "vivienda social mínima" heredado de los años '80. Los departamentos actuales, de apenas 35 a 37 m2, serán reemplazados por soluciones habitacionales modernas y dignas de 57 m2.
Sin embargo, para asegurar que el problema del hacinamiento y la excesiva densidad demográfica no se repita en las dos hectáreas del terreno, el retorno al sector será regulado.
"Las familias se van con un subsidio de arriendo y vuelven, no las 250, vuelve la mitad, para que estén con menos hacinamiento. Y el resto de las familias van a buscar otras opciones de localización en otros proyectos que tengamos", detalló Poduje, cerrando una etapa de abandono para dar paso a la renovación urbana.
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