El delegado presidencial regional, Manuel Millones, explicó que la propuesta –impulsada por un consorcio chileno-español y cuya inversión alcanzaría los US$ 3.000 millones– llegaría a la estación Puerto, a diferencia del proyecto presentado por el Gobierno de Gabriel Boric.
El proyecto del tren entre Valparaíso y Santiago vuelve a instalarse en el debate público en la región, luego de que el Gobierno sincerara hace algunas semanas que la iniciativa impulsada durante la administración de Gabriel Boric –con un trazado por el interior y un tiempo estimado de viaje de una hora y 20 minutos– dejó de ser prioridad en medio del complejo escenario fiscal del país. Sin embargo, una nueva alternativa privada reapareció en escena y promete revivir el anhelo ferroviario con una propuesta distinta: un tren rápido que uniría ambas ciudades en apenas 45 minutos.
La reactivación de esta idea fue confirmada por el delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, quien reveló que un consorcio chileno-español retomó gestiones para presentar nuevamente el proyecto ante las autoridades, iniciativa que en su momento fue ingresada al Sistema de Concesiones y que permanecía en pausa desde la administración anterior. Según explicó la autoridad, se trata de una propuesta privada que contempla una inversión de US$3.000 millones y que busca conectar la región Metropolitana con la Ciudad Puerto, incorporando transporte de carga y pasajeros.

Cabe recordar que una de las primeras controversias que enfrentó el Gobierno del Presidente José Antonio Kast en la región estuvo precisamente vinculada al tren Valparaíso-Santiago, luego que se decidiera retirar de Contraloría el estudio integral del trazado impulsado por la administración anterior. Aquella propuesta consideraba pasar por comunas interiores como Llay Llay y Til Til, conectando con la estación El Salto, en Viña del Mar, desde donde los pasajeros debían hacer trasbordo hacia la estación Puerto. La medida generó duras críticas de autoridades locales y del mundo político, que acusaron un retroceso en conectividad para la zona.
No obstante, el delegado presidencial sostuvo que la propuesta privada que hoy vuelve a la mesa tiene características muy distintas. En ese sentido, señaló que “ya tuvimos una primera presentación de este proyecto que tiene un costo de 3.000 millones de dólares y que están disponibles a reponer su proyecto”, indicando además que durante las próximas semanas representantes del consorcio chileno-español llegarán a la capital regional para exponer formalmente la iniciativa y sus alcances.
Millones subrayó que “ese sí es un tren rápido, que demora 45 minutos y no una hora y media como demoraba el proyecto que venía por la zona interior y que era un proyecto interurbano”, marcando así una clara diferencia con el trazado promovido durante el Gobierno de Gabriel Boric, el cual fue cuestionado justamente por no cumplir –a su juicio– con los estándares de un servicio de alta velocidad.
La autoridad recordó además que durante el segundo mandato de Sebastián Piñera existieron dos propuestas privadas para concretar el tren rápido. Según explicó, el inversionista chino se retiró posteriormente del proyecto y fue reemplazado por capitales españoles, que son precisamente los que hoy buscan reactivar la iniciativa.
En esa línea, indicó que estos privados están interesados en retomar la propuesta original, la cual contemplaba un trazado distinto al del proyecto impulsado por el Gobierno anterior, pasando por el Puerto de San Antonio y llegando directamente a Valparaíso, con capacidad para movilizar tanto carga como pasajeros, lo que a su juicio otorgaría mayor viabilidad económica al negocio ferroviario de nuestra zona.
“Ante una noticia de un proyecto que no estaba maduro como tal, todos los expertos hacen reparos por los tiempos de espera, ya que no es un tren rápido un proyecto que demora más de una hora 20 minutos y, además, no terminaba en Valparaíso, sino que en El Salto”, señaló Millones, insistiendo en sus cuestionamientos al diseño heredado.

Asimismo, explicó que “esta otra iniciativa sí llega a Valparaíso, sí transporta carga y pasajeros y sí tiene tiempos de tren rápido, que son 45 minutos”, poniendo énfasis en que el nuevo trazado resolvería dos de los principales cuestionamientos al plan del Gobierno anterior: el tiempo de traslado y la falta de llegada directa al puerto.
El delegado presidencial también destacó que en las próximas semanas el proyecto será presentado públicamente por los privados, precisando que actualmente la iniciativa “estuvo postulada al Sistema de Concesiones y ahora se quiere reponer por parte de los privados, por lo tanto esa es una buena noticia”, dejando abierta la posibilidad de que el debate sobre el ansiado tren a Santiago vuelva a tomar fuerza en la agenda.
Así, a poco más de dos meses del inicio del nuevo Gobierno, el proyecto ferroviario que parecía definitivamente archivado vuelve a asomar en el horizonte, aunque bajo una fórmula completamente distinta: ya no como una iniciativa estatal priorizada por la administración anterior, sino como una apuesta privada que busca instalarse nuevamente como alternativa para unir la región Metropolitana con la de Valparaíso en tiempos competitivos. El desafío, ahora, será determinar si esta nueva propuesta logra superar la etapa de anuncios y avanzar efectivamente hacia una concreción que por décadas ha sido una promesa pendiente para la zona central del país.
PURANOTICIA