El gerente general percibe más de $21 millones mensuales y, junto a otros seis ejecutivos, concentra remuneraciones que superan los $1.060 millones al año.
La discusión sobre los millonarios sueldos que existen en empresas estatales ha sido una constante dentro de las políticas públicas. La crisis de TVN puso a la palestra los sueldos de su línea ejecutiva. Lo mismo ha pasado con Codelco, Enami, ENAP o EFE, pero siempre se centran en Santiago y poco o nada se mira lo que pasa en regiones.
En la región de Valparaíso existe la estatal Empresa Puerto Valparaíso (EPV), cuya línea ejecutiva –compuesta por siete personas– cobra al año sueldos por más de mil millones de pesos ($1.000.000.000). Es más, su gerente general, Franco Gandolfo, con 21 años en la compañía estatal, gana un sueldo más alto que cualquier ejecutivo de primera línea en Televisión Nacional, por ejemplo.
De hecho, el encargado de comunicaciones de la firma, el periodista Ian Ashcroft, cuyo título pertenece a la Universidad Viña del Mar (UVM), gana al año $117 millones, mientras que Gerson del Río, el 2025 en TVN como director de prensa, ganó $90 millones. Claramente hay una desproproción increíble en los super sueldos de EPV.
Para entender cómo se llegan a esos millonarios montos, debemos contextualizar que los sueldos de la línea ejecutiva de una empresa portuaria se define por el directorio de la compañía, basándose en la complejidad de la gestión, resultados obtenidos y siguiendo estructuras salariales de mercado.
Aunque son empresas autónomas, se rigen por la Ley 19.542, que regula la administración portuaria, y sus remuneraciones suelen ser transparentadas por ley, sin embargo, al hacer un comparativo con sus pares, nuevamente los sueldos de la Empresa Puerto Valparaíso son los primeros en la lista.
Si revisamos el sueldo del gerente general de la Empresa Portuaria de San Antonio (EPSA), que es una estatal de iguales características que la de EPV de Valparaíso, nos encontramos con una remuneración bruta mensual de aproximadamente 16 millones de pesos, esto es 5 millones menos que su par de la capital regional.
Ahora, si nos vamos a la Empresa Portuaria de Iquique (EPI), ahí el sueldo bruto mensual del gerente general de la estatal llega a los 14 millones de pesos mensuales, es decir, $7 millones menos que su par de Valparaíso.

Una de las mayores críticas que recibe la plana ejecutiva del Puerto de Valparaíso es que se ocupan y preocupan demasiado de las relaciones públicas y, sobre todo, de proyectar por la prensa una imagen que no encarna de buena manera el sustento real de la gestión.
En palabras simples, todo parece indicar que intentan "vender humo" –como se dice coloquialmente– sobre todo con la reciente aprobación de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL) y que, por ningún motivo garantiza un real avance en la ampliación portuaria, sino más bien intenta aparecer como un hito más comunicacional que efectivo para el desarrollo de la futura concesión que esperan licitar y que debería invertir 900 millones de dólares.
A diferencia de las otras empresas portuarias, Valparaíso es la única que tiene un gerente de comunicaciones con un sueldo anual que supera los 117 millones de pesos. Si uno revisa la plana ejecutiva de San Antonio, no se encuentra con un cargo parecido ni tampoco en la Empresa Portuaria de Iquique. En esta última, el más parecido podría ser el de subgerente de Asuntos Corporativos, pero tiene una renta que es la mitad de la que gana el periodista de la estatal del Puerto de Valparaíso.

Los “Súper Sueldos” de la estatal EPV son exactamente repartidos en tan sólo siete personas. Estos trabajadores, que ya pudimos corroborar son los más altos del mercado de empresas estatales portuarias, están compuestos por Franco Gandolfo como gerente general, con una renta brutal variable de 21 millones 900 mil pesos por mes y 252 millones al año. Luego viene la gerente de concesiones, Javiera Perales, con una renta anual de 153 millones de pesos. El gerente de desarrollo, Enrique Piraino, con $125 millones al año y cerca de 8,5 millones por mes. El gerente de logística, Juan Marcos Mancilla, con 135 millones anuales. El gerente de administración y finanzas, Rodrigo Crichton, con una renta de $177 millones anuales. El gerente de comunicaciones, Ian Ashcroft, con $117 millones por año; y cierra el cuadro el fiscal Guillermo Crovari, con una renta de 141 millones de pesos por año.



Como se puede apreciar, mientras el debate sobre las remuneraciones en empresas estatales suele concentrarse en Santiago, las cifras de la Empresa Puerto Valparaíso abren una discusión inevitable en la región respecto a los criterios, proporcionalidad y pertinencia de estos sueldos, en comparación con sus pares portuarios. Más aún cuando se trata de una compañía clave para el desarrollo económico local, cuyo desempeño y proyecciones de inversión siguen bajo la lupa pública, en medio de cuestionamientos sobre gestión, prioridades y resultados concretos para Valparaíso.
PURANOTICIA