La decisión –comunicada por el ministro Martín Arrau al jefe regional– amenaza con frenar una iniciativa estratégica para descongestionar el terminal de Santiago y fortalecer el desarrollo económico, turístico y comercial de la comuna y de la región de Valparaíso.
Una inesperada y delicada señal recibió la región de Valparaíso respecto de uno de sus proyectos de infraestructura más ambiciosos de las últimas décadas. El plan para transformar el actual aeródromo de Torquemada en el aeropuerto internacional de Concón –impulsado durante el gobierno de Gabriel Boric– habría quedado relegado por la administración del Presidente José Antonio Kast.
Así lo reveló el gobernador regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, quien aseguró en «La Entrevista» de Puranoticia.cl que el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, le comunicó directamente en una reunión que sostuvieron hace semanas que la iniciativa no está entre las prioridades del Ejecutivo y que sería, en sus palabras, “encajonada”.
La máxima autoridad regional dio a conocer una conversación privada con el secretario de Estado que, de confirmarse administrativamente, representaría un severo revés para las aspiraciones de descentralización y conectividad aérea de la zona.
“Conozco al Ministro de Obras Públicas, que me fue a ver y que me dijo que su prioridad eran los puertos y que era la ruta 68. A él lo voy descompartimentar completamente: él me dijo que iba a encajonar el aeropuerto. Me dijo: ‘¿Sabe qué, gobernador Mundaca? Yo voy a encajonar el aeropuerto’. Así tal cual. Y yo le pregunte entonces: ‘Oiga, ministro: ¿qué es encajonar?’. Y me dijo ‘voy a meter el aeropuerto en el cajón’. Ya le dije lo que me dijo. La interpretación es libre. Quiere decir que no es prioridad (para el Gobierno)”, sostuvo el gobernador.

La afirmación no solo abre una controversia política, sino que instala una preocupación mayor en la región: el eventual congelamiento de una obra considerada estratégica para el desarrollo económico y logístico de la zona central del país.
La iniciativa para habilitar vuelos comerciales regulares desde el cerro Torquemada surgió durante la administración del exPresidente Gabriel Boric como parte de una política de fortalecimiento de la infraestructura regional. El proyecto contemplaba ampliar el actual Aeródromo Viña del Mar, ubicado en Concón, con un nuevo terminal de pasajeros, mejoras en pista y accesos, permitiendo recibir vuelos comerciales nacionales e incluso conexiones internacionales de corto alcance.
Su importancia excedía con creces el ámbito comunal. El futuro terminal se proyectaba como una alternativa concreta para descongestionar el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, principal terminal aéreo del país, canalizando parte del tráfico de pasajeros desde la región de Valparaíso y zonas vecinas, evitando que miles de personas debieran trasladarse hasta Santiago para tomar vuelos domésticos o internacionales.
La idea también apuntaba a fortalecer el turismo, facilitar viajes de negocios, mejorar la conectividad de la macrozona central y potenciar la región como polo logístico, especialmente considerando su sistema portuario y su creciente población.
La eventual decisión de paralizar o postergar indefinidamente el aeropuerto internacional de Concón significaría un freno a una de las inversiones públicas más esperadas por autoridades locales y actores productivos de nuestra región.
En el caso de Concón, la comuna esperaba consolidarse como puerta de entrada aérea para la región, generando empleos directos e indirectos ligados al transporte, comercio, hotelería y servicios. La instalación del terminal prometía también atraer inversión privada asociada a infraestructura, conectividad vial y desarrollo urbano.
Para la región de Valparaíso, el impacto sería aún mayor: mantener la dependencia exclusiva de Santiago para el transporte aéreo refuerza una histórica centralización que ha sido criticada transversalmente por expertos y autoridades –especialmente por el entrevistado Rodrigo Mundaca–. La zona seguiría sin contar con un aeropuerto comercial pese a concentrar uno de los principales destinos turísticos del país, puertos estratégicos y una población que supera ampliamente el millón y medio de habitantes.

Frente a este escenario, el gobernador adelantó que no dará por cerrada la discusión y que buscará apoyo transversal para intentar revertir la postura del Gobierno. Ante la pregunta sobre qué hará frente a esta decisión, señaló que "vamos a empujar, vamos a seguir insistiendo, vamos a hablar con los parlamentarios, vamos a seguir hablando con los senadores y con los diputados. Aquí te he dado una primicia".
Sus palabras sugieren que la disputa podría escalar al plano legislativo y transformarse en una nueva tensión entre el Palacio de La Moneda y el Gobierno Regional, especialmente en un tema que toca directamente la agenda de descentralización.
De acuerdo con lo relatado por Rodrigo Mundaca a «La Entrevista» de Puranoticia.cl, el ministro Martín Arrau habría explicitado que la hoja de ruta del Gobierno está enfocada en otras obras de infraestructura, particularmente el sistema portuario y la ruta 68, principal conexión terrestre entre la región Metropolitana y la de Valparaíso.
Ese cambio de prioridades implica, en la práctica, desplazar el aeropuerto fuera del eje principal de inversión del Ministerio de Obras Públicas, pese a que la iniciativa ya había avanzado en etapas técnicas durante la administración anterior.
En ese sentido, Mundaca contrastó la postura del MOP con la del ministro de Transportes, Louis de Grange, respecto a otro proyecto estratégico: el tren entre Santiago y Valparaíso. “Después hablé con el ministro de Transportes, Louis de Grange, y tuve una muy buena impresión de él. Él, a diferencia de algunas autoridades regionales, me dijo que sí le importaba el tren. Me dijo que pierda cuidado porque iba a hacer todos los estudios posibles para llevarlo a cabo".
Consultado respecto a qué autoridad regional no le importaba el proyecto de tren hacia la región Metropolitana, Mundaca lanzó enfático que "al representante de Kast (en referencia al delegado presidencial regional, Manuel Millones) a quien inicialmente no le gustaba el tren y ahora anda feliz con el metro, pero bueno”.
Más allá del debate local, el eventual “encajonamiento” del aeropuerto de Concón puede tener consecuencias a nivel país. Chile enfrenta un crecimiento sostenido del tráfico aéreo y una creciente presión sobre el terminal de Santiago, especialmente en temporadas altas. La expansión de aeropuertos regionales ha sido una estrategia impulsada en distintas administraciones, precisamente para distribuir esa demanda. Por lo que dejar en pausa este proyecto no sólo posterga una aspiración regional, sino que también retrasa una solución concreta para la infraestructura aeroportuaria del país.
PURANOTICIA