Tras el sismo de magnitud 6 registrado frente a las costas de Quintero, en la Quinta Región, Sergio Barrientos recordó que no existe un método científico capaz de predecir grandes terremotos y llamó a mantener una preparación permanente ante futuras emergencias.
Tras el sismo de magnitud 6 registrado este domingo frente a las costas de Quintero, el director del Centro Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, recordó una realidad permanente para Chile: un terremoto de magnitud 7,5 puede ocurrir prácticamente en cualquier momento y en cualquier lugar del país.
En conversación con Puranoticia.cl, el experto abordó las dudas que suelen surgir luego de eventos sísmicos de consideración, especialmente respecto a la posibilidad de que un temblor sea precursor de otro de mayor magnitud.
Sobre esta materia, explicó que "es difícil decirlo. De hecho con este mismo sismo, unas horas antes hubo un par de temblores más chicos que se pueden considerar como precursores de este de magnitud 6. Ahora, si este magnitud 6 es precursor de otro mayor, eso no lo sabemos, no lo podemos determinar".
Barrientos recordó que la experiencia histórica demuestra que Chile es uno de los países más sísmicos del mundo, pero que hasta ahora la ciencia no permite anticipar cuándo ocurrirá un gran terremoto.
De igual forma, explicó que "si uno ve la historia sísmica de Chile de los últimos 450 años, aproximadamente hay como promedio un terremoto de magnitud 8 o superior cada 12 años. Eso es como promedio, pero ha habido momentos en los cuales los intervalos se han extendido por 31 años y no ha habido terremotos en ese lapso".
Por lo mismo, insistió en que la preparación debe ser permanente y no depender de la ocurrencia de un evento reciente, ya que "en un país como el nuestro, uno siempre tiene que estar preparado por la posible ocurrencia de terremotos, ya que un 7.5 puede ocurrir prácticamente en cualquier lugar y en cualquier momento en el país, así es que nos conviene siempre estar preparados".
Respecto a la profundidad del movimiento telúrico registrado frente a Quintero, el director del Centro Sismológico Nacional explicó que "los temblores en general, si uno ve un perfil de este a oeste en Chile, prácticamente en cualquier latitud encuentra que cerca de la costa y costa afuera los temblores son mucho más superficiales, de hasta 20 kilómetros en algunos casos o 10 kilómetros, y se van profundizando a medida que uno se interna bajo el continente, es decir, hacia Argentina".
Asimismo, indicó que los sismos pueden alcanzar profundidades mucho mayores en sectores cordilleranos y del interior del continente, debido a que "en la frontera con Argentina en muchos lugares alcanzan los 110 o 120 kilómetros de profundidad. Incluso bajo Bolivia, un poco más al norte, hay temblores que ocurren a los 600 kilómetros de profundidad".
Sobre la ubicación del epicentro del sismo de este domingo, Barrientos explicó que éste se situó bajo el océano Pacífico, en una zona donde interactúan las placas tectónicas que generan la actividad sísmica del país. "El epicentro está ubicado bajo el océano, bajo el mar. La fosa que divide las dos placas está ubicada alrededor de unos 100 kilómetros de distancia de la costa hacia el oeste. Es decir, en ese lugar es donde entran en contacto la placa de Nazca con la placa Sudamericana", señaló.
Finalmente, añadió que la profundidad de los sismos aumenta gradualmente a medida que la placa oceánica se introduce bajo el continente; esto, ya que "los temblores tienden a ser mucho más someros, mucho más superficiales que a esta distancia de la costa. Y como digo, se van profundizando a medida que se internan bajo el continente hacia Argentina".
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