Tras la renuncia del médico cirujano Aldo Ibani a solo días de asumir, el gremio médico en Valparaíso cuestionó la falta de experiencia en el nombramiento y planteó criterios técnicos —e incluso posibles nombres— para encabezar la Autoridad Sanitaria regional.
La renuncia del recién nombrado Seremi de Salud de Valparaíso, Aldo Ibani, concretada el domingo 5 de abril en medio de cuestionamientos por su currículum, experiencia profesional y eventuales inconsistencias en sus estudios, abrió un nuevo flanco para el Gobierno en la región.
En su carta, el ahora exseremi defendió su idoneidad y aseguró que su salida responde a la necesidad de resguardar su honra frente a acusaciones que calificó como “injuriosas”, en un caso que volvió a tensionar los procesos de designación de autoridades.
En este escenario, el presidente del Colegio Médico regional, Ignacio de la Torre, abordó en Puranoticia Matinal la situación y fue enfático en la necesidad de elevar los estándares para el cargo, considerando los desafíos sanitarios del territorio. “Esta es una región que tiene grandes desafíos y dificultades en salud (…) necesita y requiere los mejores liderazgos”, sostuvo, apuntando a problemáticas como el dengue, el hantavirus y las listas de espera.
El dirigente gremial reconoció que el nombramiento generó inquietud desde un inicio, principalmente por la trayectoria del profesional. “Nos llamó la atención que el nombramiento que se hizo era de una persona cuya experiencia profesional era limitada”, afirmó, agregando que la falta de formación en áreas clave como salud pública y epidemiología resulta crítica para el desempeño del cargo.
En esa línea, también cuestionó el proceso detrás de la designación, señalando que “uno espera que las autoridades, cuando nombran a alguien, hayan hecho una investigación previa que reduzca todos estos problemas”, advirtiendo que la situación dejó a la región “más atrás que antes”.
De la Torre subrayó que, si bien el cargo tiene un componente político, este no puede imponerse por sobre las competencias técnicas. “Se entiende que sea una labor de confianza, (…) pero eso no quiere decir que no tengas que reunir ciertas habilidades para evitar estos problemas”, indicó.
Asimismo, apuntó a eventuales responsabilidades políticas en el fallido nombramiento. “Quien propició este nombramiento probablemente debiera asumir también su cuota de responsabilidad”, enfatizó.
Pensando en el reemplazo, el Colegio Médico delineó un perfil claro para la próxima autoridad sanitaria. “Tiene que ser un profesional de la salud, ojalá un médico con experiencia en la atención sanitaria en la red de la quinta región, (…) que conozca la red pública como la red privada, con conocimientos epidemiología, y con capacidad de liderazgo”, detalló.
A esto sumó la necesidad de habilidades blandas y comunicacionales: “Tiene que ser un comunicador efectivo, capaz de liderar equipos diversos y responder a una contingencia que en esta región es muy potente”.
Incluso, el dirigente deslizó algunos nombres que podrían asumir el desafío. “Se me ocurren varios, pero me van a retar si los digo”, comentó, mencionando de todas formas al exseremi George Hubner y al médico Mauricio Cansino como posibles cartas con experiencia en el sistema.
Finalmente, De la Torre recalcó que el gremio está disponible para colaborar en futuras designaciones, aunque no han sido consultados. “Si la autoridad lo desea, estamos disponibles, porque conocemos en la interna como es el desempeño de muchos profesionales en la región”, concluyó.
La salida de Ibani, a pocos días de su nombramiento, no solo deja vacante un cargo clave, sino que también instala presión sobre el Ejecutivo para asegurar un proceso más riguroso y alineado con las necesidades sanitarias de la región.
PURANOTICIA