El predominio del consumo de carne durante las festividades y la baja demanda de especies alternativas impactaron las ventas. Sin embargo, los comerciantes confían en que el levantamiento de la veda a partir del 1 de octubre reactivará la afluencia de público y la actividad pesquera en el sector.
Un balance complejo pero con perspectivas optimistas para el último tramo del año realizan los locatarios de la tradicional Caleta Portales tras el término de las Fiestas Patrias. Las celebraciones de septiembre, caracterizadas por un alto consumo de carnes rojas, sumadas a la veda biológica de la merluza común —el producto estrella del recinto—, generaron una contracción en la comercialización de productos del mar.
Durante este periodo, la oferta local se vio desplazada por especies alternativas como el atún bonito, pescado de aguas más cálidas que ha hecho presencia en la zona debido al cambio climático, pero que no ha logrado una gran aceptación entre los consumidores habituados a la pesca tradicional.
Roberto Poblete, integrante de la Comisión de Reglamento de Caleta Portales, explicó las causas detrás del descenso comercial durante las festividades:
"Es que las ventas bajaron mucho, es que el pescado que se está pillando ahora, prácticamente la gente no lo conoce, (…) Y debido al cambio climático y a las aguas cálidas, lo tenemos aquí en esta costa y la gente está recién conociendo el producto ese, no sale tanto".

En cuanto a las ventas de los productos, Poblete confirma que: "Bastante ha bajado la venta, que resulta que estamos en la veda biológica de la merluza que empieza el 1 de septiembre y termina el 31 de septiembre. (…) los principales días, 17, 18, 19 (septiembre) la gente consume carne".
El poco interés por estas especies de reemplazo también fue ratificado por el locatario Francisco, quien remarcó las características que han frenado su salida al mercado:
"Ahora la gente no come pescado y menos de esto que lo conocen re poco (…) este pescado la gente no lo come porque es muy aceitoso y la carne es muy negra".
Por su parte, el locatario Juan Carlos coincidió en el impacto estacional del 18 de septiembre en las preferencias del público, aunque destacó la fidelidad de la clientela habitual de la caleta:
"En fiestas patrias siempre bajan un poco las ventas (…) obvio como es 18 de septiembre, pero igual hay gente que viene a buscar pescado, que le encanta el pescado".
En el momento que se pregunta sobre si la cultura del consumo de pescados ha bajado menciona que: "Hay tiempo y tiempo, y bueno en este tiempo igual todo ha bajado un poco, las ventas, la gente con el pescado, pero aquí hay harta gente que gusta el pescado de Portales, de aquí de Valparaíso (…) aún vienen a buscar pescada que no saben que está en veda (…) siempre en septiembre es así".

A pesar del escenario registrado durante septiembre, los comerciantes proyectan una rápida recuperación a partir de octubre. El fin de la veda biológica permitirá el zarpe de la totalidad de la flota pesquera para la captura de merluza, recurso que dinamiza las ventas generales y el turismo en el sector.
Sobre este punto, Roberto Poblete destacó el beneficio geográfico de la caleta para el retorno de los compradores:
"Todo depende de la captura y de la merluza, porque aquí el fuerte de la caleta siempre ha sido la merluza, la merluza la gente la consume mucho. Llega mucha gente aquí a la merluza, al espinel y a la res".
En cuanto al sí existe un aumento en las ventas y fluidez en el sector, menciona que: "Aquí sobre todo los fines de semana llega bastante público, es el privilegio que tenemos con respecto a otras caletas porque estamos en el centro (…) además que tenemos las sales de ventas de mariscos y se complementan con la merluza que es el fuerte de nosotros".
"Ya a mediados de esta otra semana (comienzo de octubre) ya empezaban a salir los botes, ya toda la flota sale a la merluza. (…) la gente está esperando la merluza".
Con la llegada de octubre y el fin de la veda de la merluza, los comerciantes de Caleta Portales aguardan con entusiasmo la reactivación total de sus más de 50 embarcaciones. La combinación de una ubicación privilegiada, una conectividad fluida y el retorno de su producto estrella perfila un horizonte propicio para estabilizar las ventas, restablecer la afluencia de público y consolidar el turismo gastronómico en la costa Valparaíso de cara a los meses estivales.
PURANOTICIA