El alza del diésel golpea a microempresarios del transporte, quienes advierten que desde la próxima semana los buses comenzarán a quedar fuera de circulación por falta de recursos. Dirigente Óscar Cantero asegura que montos incrementaron $40.000 por día.
El reciente aumento en el precio de los combustibles, que ha impactado tanto a la bencina como al diésel, comienza a tensionar al transporte público en el Gran Valparaíso, donde pequeños empresarios del rubro advierten un complejo escenario que podría terminar afectando directamente a los usuarios regionales.
Se trata de los denominados microempresarios del transporte, en su mayoría exconductores que lograron adquirir una o más máquinas, y que hoy enfrentan un fuerte incremento en sus costos operacionales. Para comprender el conflicto en números, sólo por concepto de carga de petróleo –aseguran– el gasto diario ha subido en torno a los $40.000, alcanzando cerca de $240.000 semanales por bus.
El problema –para los microempresarios de la locomoción colectiva– se agrava considerando que la tarifa del transporte público se mantendrá sin cambios en comunas como Valparaíso, Viña del Mar, Concón, Quilpué y Villa Alemana, además de la ausencia de compensaciones directas que permitan absorber este incremento.
En ese contexto, el presidente regional de la Confederación de Conductores del Transporte Público de Valparaíso, Óscar Cantero, advirtió que la situación es insostenible y que incluso podría derivar en una paralización de facto.

“Estuve en contacto con dirigentes de Valparaíso y Viña viendo el tema del petróleo, porque hay situaciones que están llegando al colmo. Ya no se puede seguir trabajando en estas condiciones y los buses van a quedar parados. No va a ser un paro como tal, sino que los conductores no van a tener plata para echarle al bus para que pueda trabajar y entonces solos van a ir quedando parados”, señaló a Puranoticia.cl.
El dirigente enfatizó que este escenario no responde a una movilización organizada, sino a una imposibilidad económica de seguir operando, ya que "será un paro obligado porque no se puede estar trabajando así. Hay muchos pequeños empresarios que tienen un bus o dos buses, que han sido conductores y que se les ha dado la oportunidad de tener su maquinita, y son muchos los que están en esa situación. Por lo menos les subió entre $40.000 a $50.000 diarios para pagar el combustible".
Según explicó, entre 800 y 1.000 microempresarios se encontrarían en esta condición, muchos de los cuales podrían dejar de circular en los próximos días. Esto, debido a que el sistema funciona en base a la recaudación diaria por pasajeros transportados, lo que hoy no les estaría alcanzando para cubrir los costos.

"A partir de la próxima semana esto va a reventar. Todos sabemos que los conductores salen a trabajar por corte de boletos y dependiendo de cuántos pasajeros suben al bus es la recaudación que van recibiendo. Entonces tienen que pagar el petróleo, la administración, las imposiciones y los conductores ya no están dando abasto. Se sienten muy presionados al trabajar en estas condiciones", sostuvo.
En esa línea, insistió en que la disminución de frecuencias podría comenzar a evidenciarse en las calles en el corto plazo, advirtiendo una vez más que "creo que desde la próxima semana ya se va a empezar a notar de a poco que los buses van a ir quedando parados. Esto no va a ser de un viaje, pero de a poco van a ir quedando parados, porque si no hay una compensación real como corresponde o un aumento en la tarifa, este gremio va a reventar solo".
Desde el sector, además, indicaron que se encuentran a la espera de medidas de "alivio" por parte del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), e incluso solicitaron una reunión con el ministro y el subsecretario de la cartera.
Hasta ahora, lo único concreto es un oficio enviado a los prestadores de servicio que plantea la posibilidad de adelantar el pago de uno de los subsidios existentes, en el marco de la ley 20.378, además de evaluar una eventual compensación extraordinaria por el congelamiento tarifario vigente tras una resolución del año 2022.

“Ese oficio enviado a los prestadores de servicio les dice que les van a adelantar el pago del subsidio por la rebaja de tarifa y que se está estudiando cómo se les pagará una compensación extraordinaria por el congelamiento de tarifas. Eso es lo único que se sabe, nada más”, explicó Cantero en conversación con Puranoticia.cl.
Finalmente, el dirigente alertó sobre el impacto laboral que podría generar este escenario, manifestando que "si el bus no está en condiciones para poder trabajar habrá una gran cantidad de conductores cesantes", agregando que "los prestadores de servicio no tienen para echar petróleo y tendrán que asumir el despido del conductor, entonces es una cosa bien complicada la que se viene".
En este escenario, el alza de los combustibles no solo tensiona la operación del transporte público en el Gran Valparaíso, sino que también abre un flanco de incertidumbre para miles de usuarios que dependen a diario del sistema. Y es que –según la visión del gremio– mientras no se materialicen medidas concretas de apoyo o ajustes que permitan sostener la actividad, el riesgo de una disminución progresiva en la circulación de buses podría comenzar a sentirse fuertemente en los próximos días.
PURANOTICIA