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A bordo del avión que lo llevó de regreso a Roma desde Perú, el pontífice conversó con periodistas chilenos.
El Papa Francisco pidió perdón por sus expresiones acerca del obispo Juan Barros en Chile, especialmente por solicitar "pruebas" a las víctimas, pero reiteró que cree en la inocencia del jefe de la diócesis de Osorno.
A bordo del avión que lo llevó de regreso a Roma, el pontífice declaró al enviado especial de La Tercera que "la palabra prueba es la que me traicionó, yo hablaría de evidencia. Yo sé que hay mucha gente abusada que no puede tener una prueba, no la tiene y que no puede o a veces la tiene, pero tiene vergüenza y la tapa y sufre en silencio".
Añadió que "les pido perdón a ellos si los herí sin darme cuenta, fue una herida sin querer", y precisó que "quería dejar esto claro a los chilenos".
El despacho de La Tercera añade que, según enfatizó el pontífice, "la palabra prueba ha herido a tantos abusados (...) Sé cuánto sufren y sentir que el papa les dice en su cara: 'tráiganme una carta' es una cachetada".
"Y ahora me doy cuenta que mi expresión no fue feliz, porque no pensé en eso y entiendo como dice el apóstol Pedro en una de sus cartas, el incendio que se levantó. Esto es lo que puedo decirte con sinceridad. Barros seguirá ahí si no encuentro forma de condenarlo, yo no puedo condenarlo si no hay, no digo pruebas, evidencias", agregó.
Además, dijo que tiene el "corazón abierto a recibirlas", acerca de las evidencias contra Barros, pero en todo caso él está convencido de que "Barros es inocente".
"Testimonios de víctimas siempre son una evidencia, en el caso de Barros no las hay, no hay evidencias, empezó quizá con esa mala decisión de la renuncia y se lo empezó a acusar, pero de abuso no hay evidencia", afirmó Francisco a La Tercera.
PURANOTICIA / ATON