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Charles J. Scicluna, viaja a Santiago a escuchar a quienes tienen antecedentes sobre las denuncias contra el obispo de Osorno.
El Papa Francisco dispuso que el arzobispo de Malta y miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Charles J. Scicluna, viaje a Santiago para escuchar a quienes tienen antecedentes sobre las denuncias contra el obispo de Osorno, Juan Barros,
Un comunicado publicado en la página oficial del Vaticano señala textualmente:
"A propósito de algunas informaciones recientes con respecto al caso de S.E. Mons. Juan de la Cruz Barros Madrid, Obispo de Osorno (Chile), el Santo Padre ha dispuesto que S.E. Mons. Charles J. Scicluna, Arzobispo de Malta y Presidente del Colegio para el examen de los recursos (en materia de delicta graviora) en la Sesión Ordinaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se desplace a Santiago de Chile para escuchar a quienes han manifestado la voluntad de dar a conocer elementos que poseen".
De esta manera, el pontífice trata de corregir los errores cometidos con sus declaraciones durante su visita a Chile entre el 15 y 18 de enero pasado. En Iquique, antes de viajar a Perú, afirmó que "el día que me traigan una prueba contra el obispo Barros ahí voy a hablar, no hay ninguna sola prueba en su contra. Todo es calumnia".
Al dia siguiente, el asesor del Papa Francisco en materia de abusos sexuales al interior de la iglesia, cardenal Sean O'Malley, criticó los dichos del sumo pontífice.
A través de un comunicado conocido en Lima, O'Malley aseguró que "es entendible que las declaraciones del Papa Francisco" en Chile "fueran una fuente de gran dolor para los sobrevivientes de abuso sexual por parte del clero o cualquier otro autor".
Finalmente, en su regreso al Vaticano, el 22 de enero, el papa Francisco pidió perdón por sus expresiones acerca del obispo Juan Barros en Chile, especialmente por solicitar "pruebas" a las víctimas, pero reiteró que cree en la inocencia del jefe de la diócesis de Osorno.
A bordo del avión que lo llevó de regreso a Roma, el pontífice declaró al enviado especial de La Tercera que "la palabra prueba es la que me traicionó, yo hablaría de evidencia. Yo sé que hay mucha gente abusada que no puede tener una prueba, no la tiene y que no puede o a veces la tiene, pero tiene vergüenza y la tapa y sufre en silencio".
Añadió que "les pido perdón a ellos si los herí sin darme cuenta, fue una herida sin querer", y precisó que "quería dejar esto claro a los chilenos".
PURANOTICIA / ATON