La compañía sueca dueña de las marcas Fensa, Mademsa y Somela, tomó la decisión de cerrar su fabricación local y pasar a operar un modelo netamente basado en importaciones.
La planta de Maipú de la multinacional Electrolux dejará de operar, marcando una reestructuración drástica en su presencia nacional que significará la desvinculación de 400 trabajadores. Esta transformación profunda en su esquema de negocios en Chile implica el cese definitivo de las funciones productivas en el recinto local.
La empresa de capitales suecos, que controla marcas emblemáticas como Somela, Mademsa y Fensa, ratificó que su estrategia en el país se volcará íntegramente a las importaciones, abandonando la manufactura en territorio nacional.
Esta determinación, que repercute en el futuro laboral de 400 personas, tiene como objetivo "mantener la sostenibilidad de la compañía, la continuidad de su operación y la atención a clientes", según consignó la firma a través de un comunicado.
El proceso de transición llevará el suministro de productos desde el 70% actual a un 100% de origen extranjero. Desde la organización explicaron que "las condiciones del mercado son sumamente competitivas y es por ello que el nuevo modelo de abastecimiento avanzará hacia un esquema de provisión 100% global".
El próximo 30 de abril es la fecha fijada para el cierre definitivo de las faenas en la fábrica, concluyendo un ciclo industrial de varias décadas dedicado a la producción de electrodomésticos en suelo chileno.
Respecto a la situación de los empleados afectados, Electrolux anunció la puesta en marcha de un plan de contingencia que incluye beneficios de salida mejorados, asesoría para el emprendimiento, programas de reinserción en el mercado del trabajo y acompañamiento psicológico.
En una declaración oficial, la empresa sostuvo que "Electrolux Group reconoce y valora el compromiso de quienes han sido parte de su operación productiva en estos años y lamenta el impacto que esta medida tendrá en los 400 colaboradores".
Aunque la producción local desaparezca, la compañía garantizó que su estructura en Chile seguirá vigente mediante sus divisiones de servicios, logística y áreas comerciales.
Este hito representa un punto de inflexión para sellos históricos como Fensa, cuya actividad industrial comenzó en 1905 en la ciudad de Valparaíso, cerrando así una tradición manufacturera centenaria que ahora llega a su término en la nación.
PURANOTICIA