El Banco Central reveló que el conflicto en Medio Oriente generó un shock de costos por el alza de combustibles. Pese a la incertidumbre, las firmas prevén mejoras para 2025.
Un impacto directo en las perspectivas a corto plazo y en el rendimiento actual es lo que están experimentando las compañías en Chile debido a la guerra en Irán y Medio Oriente. Así lo reveló el Banco Central mediante la publicación de su Informe de Percepciones de Negocios (IPN), documento que evidencia un shock de costos advertido de manera transversal por el sector privado.
La principal causa que explica la actual disminución del optimismo corporativo radica en la incertidumbre sobre cómo evolucionará el conflicto en dicha región.
El reporte, que agrupa las perspectivas de diversas entidades comerciales a lo largo de todo el país y que corresponde a mayo de este año, detalla que las organizaciones están enfrentando un encarecimiento de sus insumos. Esta situación se encuentra estrechamente ligada al aumento en el valor de los combustibles.
Como consecuencia de estas alzas, las firmas indican que sus márgenes de ganancias han comenzado a comprimirse. Este fenómeno es el responsable de que la evaluación sobre su propio desempeño sufra un deterioro al ser comparada con las mediciones de los informes anteriores.
Pese a este escenario de cautela y a la evidente baja en el entusiasmo del mercado, las compañías mantienen sus expectativas de registrar una leve mejora en su desempeño respecto de 2025.
Los datos recabados en el Informe también exponen que, por el momento, el traspaso de estos sobrecostos hacia los precios finales ha sido acotado. No obstante, el sector privado no descarta que esta transferencia a los consumidores se intensifique en caso de que se prolonguen las mayores presiones de costos.
Esta dinámica de ajuste tarifario, caracterizada por ser parcial y gradual, concuerda con el comportamiento observado en otros episodios donde se produjeron aumentos relevantes en los costos operativos, tal como ocurrió con el incremento de las tarifas eléctricas en 2024.
Bajo este mismo marco, las empresas consultadas reportan un alza transversal en sus expectativas de inflación, un fenómeno impulsado directamente por el shock de costos que ha causado la guerra.
A pesar de las presiones actuales, la mayoría de los encuestados prevé que la inflación retornará a niveles que califican como normales dentro de dos años. Esta estimación es coherente con la visión de que el shock es transitorio, por lo que sus efectos tenderían a disiparse una vez que finalice la guerra en Medio Oriente.
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