El Banco Central encendió las alarmas al confirmar el retroceso de la actividad económica durante el primer trimestre, donde el desplome de la minería y el comercio exterior terminaron por asfixiar el fuerte dinamismo del consumo interno.
En su más reciente informe de Cuentas Nacionales, el Banco Central de Chile informó que la actividad económica del país registró una caída de 0,5% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con igual período del año anterior.
Según detalló el organismo, este resultado estuvo explicado principalmente por el desempeño del comercio exterior, debido a una disminución de las exportaciones y un aumento de las importaciones. En contraste, la demanda interna mostró un crecimiento de 2,1 %, impulsada por el mayor consumo de los hogares y por la expansión de la formación bruta de capital fijo.
El Banco Central precisó además que el primer trimestre de 2026 tuvo el mismo número de días hábiles que el año anterior, por lo que el efecto calendario fue neutro para el período analizado.
Desde la perspectiva del origen, la caída del Producto Interno Bruto (PIB) estuvo influida principalmente por el desempeño de las actividades agropecuario-silvícolas y de la minería. En contrapartida, los servicios mostraron cifras positivas, especialmente los servicios personales.
Asimismo, al descontar los efectos estacionales, el PIB evidenció una desaceleración durante el primer trimestre, fenómeno que estuvo asociado principalmente al comportamiento de la actividad minera.
En cuanto a la perspectiva del gasto, el instituto emisor indicó que el retroceso del PIB estuvo marcado por el resultado de las exportaciones netas. A pesar de ello, la demanda interna logró expandirse gracias al aumento del consumo de los hogares y, en menor medida, por el avance de la inversión medida a través de la formación bruta de capital fijo.
El consumo de los hogares creció 2,5% en el período, siendo el gasto en servicios el principal motor de este resultado. Dentro de este segmento destacaron especialmente los desembolsos en salud, transporte, restaurantes y hoteles.
El Banco Central añadió que el gasto asociado al turismo también tuvo una incidencia positiva en el desempeño del consumo.
En menor medida, tanto el gasto en bienes durables como no durables contribuyeron al crecimiento. En el caso de los bienes no durables, sobresalieron las compras de alimentos y vestuario, mientras que entre los bienes durables destacó el gasto en automóviles.
Por su parte, el consumo de gobierno aumentó 3,0%, explicado principalmente por un mayor gasto en el área de salud.
PURANOTICIA