La casa de estudios aseguró que colaborará con la investigación y advirtió posibles sanciones internas, mientras no descarta la participación de personas externas en los hechos.
Luego del ataque que afectó a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, al interior del Campus Isla Teja en Valdivia, la Universidad Austral de Chile (UACh) manifestó su absoluto repudio ante estos episodios de violencia.
A través de un comunicado oficial, el plantel de educación superior fijó su posición sobre los incidentes, remarcando que este tipo de actos son incompatibles con el entorno académico y declarando: "Condenamos la agresión sufrida por la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación”.
Frente a los rumores sobre un presunto bloqueo al acceso de efectivos policiales, el escrito de la entidad educativa fue tajante en negar dicha situación. “Desmentimos categóricamente que se haya impedido el ingreso de Carabineros al Campus Isla Teja”, aseguraron, para luego complementar que “la Universidad no recibió solicitud alguna en ese sentido y actuó, en todo momento, dentro de sus atribuciones”.
Sobre los protocolos de protección desplegados durante la jornada, la rectoría detalló que se utilizó al personal interno con el que cuentan, afirmando que “como institución, dispusimos de todos los recursos de seguridad propios para este tipo de actividades”.
Siguiendo este punto, la casa de estudios hizo hincapié en las restricciones normativas que rigen su funcionamiento, aclarando que sus medidas se ciñeron a sus facultades regulares ya que “no contamos con atribuciones para disponer de escoltas ni de fuerzas policiales”.
Además, la UACh ratificó su disposición para apoyar las indagatorias vigentes. “Estamos colaborando con la investigación que lleva adelante la Fiscalía”, manifestaron, comunicando a la vez que “la investigación interna ya se encuentra en curso y hemos solicitado particular celeridad para la misma”.
Al abordar las posibles consecuencias para los involucrados, la institución fue clara en señalar que, según lo que arrojen las pesquisas, “aplicaremos el reglamento de deberes y derechos de la universidad, que contempla sanciones que pueden ir desde amonestaciones hasta la suspensión o expulsión”.
De igual forma, dejaron abierta la posibilidad de que individuos externos al plantel estén involucrados en los hechos. “No descartamos la eventual participación de personas ajenas a la comunidad universitaria”, puntualizaron, sumando que “también prevemos acciones en la justicia, de ser necesarias”.
La entidad también valoró el desempeño de sus trabajadores durante la contingencia. “Agradecemos a los funcionarios y al personal que nos acompañaron y que permitieron resguardar en todo momento a la Ministra”, expresaron.
Respecto a cómo concluyó la actividad para el resto de los asistentes, precisaron que no hubo problemas para su salida. “La Delegada Presidencial posteriormente se retiró del recinto sin inconvenientes, al igual que las demás autoridades”, indicaron.
En la parte final del documento, la Universidad Austral reiteró su visión sobre el propósito de los recintos de educación superior, argumentando que “la universidad es por definición un espacio de libertad, donde las diferencias deben expresarse a través del diálogo y el respeto”.
Bajo esa misma premisa, alertaron sobre las consecuencias de estos actos, sosteniendo que “cuando esa libertad se desvirtúa mediante la violencia, se afecta no solo a las personas involucradas, sino también el sentido mismo de la convivencia universitaria y el rol de la universidad en la sociedad”.
El texto finaliza con una exhortación a todos sus integrantes: “Invitamos a toda la comunidad a actuar con responsabilidad, resguardando el carácter de la universidad como un espacio de respeto, diálogo y convivencia democrática”.
PURANOTICIA