Paulina Núñez también defendió a sus pares de RN, Ximena Ossandón y Juan Carlos Beltrán, tras los cuestionamientos del diputado del Partido Republicano, Cristian Araya.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), salió en defensa de los integrantes de su partido -Ximena Ossandón y Juan Carlos Beltrán- quienes fueron acusados por el diputado del Partido Republicano, Cristian Araya de impedir el cierre del debate durante la discusión del proyecto de "Escuelas Protegidas".
A través de su cuenta en X, el congresista sostuvo que “pudimos despachar al Senado el proyecto que fortalece la seguridad en las salas de clases, pero a la oposición obstruccionista se le sumaron dos RN y un Evópoli que rechazaron/abstuvieron frente a la solicitud de cierre del debate”, diji en alusión a Ossandón y Beltrán.
Y durante una entrevista con CNN Chile, la parlamentaria justificó la prerrogativa que poseen los legisladores para manifestar sus discrepancias al interior del Congreso. Al respecto, argumentó: “Primero, si una discusión de esta envergadura termina mal, es porque no va a tener los votos en la sala, tanto en la Cámara como en el Senado”.
En esa misma línea, enfatizó que las críticas “han puesto el foco en el debate previo, ya sea porque uno marque matices, porque entregue una opinión sobre determinado tema, porque efectivamente, se puede ver la cosa medio desordenada (...) pero convengamos en algo, llegado el momento y donde se necesita estar ordenados, que es en la votación, eso se produce”.
Al ser requerida específicamente por las declaraciones del legislador republicano, la titular del Senado advirtió que “cuando se gobierna -porque si alguien que está gobernando es precisamente el Partido Republicano- y desde el Parlamento, con los parlamentarios de Republicanos uno podría esperar una actitud distinta a la que tuvieron cuando eran oposición”.
Profundizando en su análisis sobre el rol del oficialismo, disparó: “Lo que no puede pasar es que los ministros del Gobierno del Presidente Kast estén haciendo todo lo posible para tener votos de la oposición y los parlamentarios de republicanos no ayudan mucho para que eso se concrete con sus intervenciones”.
Asimismo, la representante de RN abogó por la necesidad de “tender puentes” en medio del análisis legislativo. Según detalló, la sede del Poder Legislativo constituye el lugar idóneo para “parlamentar, conversar y debatir”, todo esto con el propósito de “poder sacar adelante estas iniciativas y no es porque uno quiera tener el aplauso de la izquierda, de los propios, o de los independientes, entre otros".
Para reforzar su postura, la presidenta de la Cámara Alta añadió que “yo soy de las que siempre ha creído y veo con buenos ojos, que uno tienda esos puentes y converse con quien sea necesario para sacar adelante un acuerdo y los proyectos”.
En un mensaje directo hacia su par en la Cámara Baja, aseveró: “Creo que el diputado Araya tienen que empezar a entender que cuando uno conversa con la izquierda no es para dejarla contenta, es para sacar buenos proyectos que logren acuerdo y tengan la mirada de los distintos sectores elegidos democráticamente en el Congreso”.
A modo de reflexión sobre las responsabilidades políticas, complementó: “A veces escuchamos la frase ‘otra cosa es con guitarra’ que refleja que, en definitiva, que cuando a uno le toca gobernar, obviamente tiene que hacerse cargo, y es muy distinto al rol que uno puede asumir cuando está en la oposición, y ese rol para gobernar, es precisamente facilitar esos puentes y no que, con nuestras intervenciones antes de votar, propiciar que al final del día a quienes si necesitamos terminen atrincherados en el debate”.
En otro pasaje de la conversación televisiva, la legisladora se refirió a las posturas divididas que existen al interior de las filas de Renovación Nacional frente a la iniciativa de Escuelas Protegidas.
Dicho escenario se hizo evidente tras las declaraciones de la diputada y vicepresidenta de la Cámara, Ximena Ossandón (RN), quien en el mismo canal manifestó su oposición a castigar a los estudiantes condenados por episodios de violencia grave con la pérdida de la gratuidad universitaria por un lapso de hasta cinco años.
Frente a esta divergencia, la senadora fue categórica al iniciar su respuesta: “Respeto lo que dice la diputada Ossandón, pero no lo comparto”.
Posteriormente, la representante de la región de Antofagasta argumentó su posición indicando: “Creo que cuando uno está sacando adelante su vida, cuando se está educando gracias a un beneficio estatal, que se cubre con recursos públicos de todos los chilenos, tienen que, a mi juicio, actuar con la mayor responsabilidad posible para no defraudarse a uno mismo, no defraudar a su familia, o a un país”.
Continuando con su análisis sobre el comportamiento estudiantil, sentenció: “Si hoy algo ha faltado al país, son sanciones. Hemos hablado por mucho tiempo del ejercicio de los derechos, que todos tenemos derecho para un sinfín de cosas, claro, hay que resguardar el ejercicio de ellos, pero se nos olvida o siento que le ponemos menor fuerza a que tenemos deberes”.
Para concluir su intervención sobre la materia, la parlamentaria remató: “Creo que, si alguien comete actos violentos o constitutivos de delito, no puede seguir yendo a un establecimiento educacional a estudiar ni menos con gratuidad".
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