El plan gubernamental multiplicará por 5,7 el promedio de recursos de la última década. Se busca pavimentar y mejorar la conectividad bimodal en la macrozona austral hacia 2030.
El Gobierno anunció una inversión total de $800.393 millones para la Carretera Austral, lo que representa un incremento de 5,7 veces el promedio histórico de inversión en esta ruta de los últimos diez años.
En el marco de un recorrido oficial por la región de Aysén, el Presidente José Antonio Kast se refirió a la iniciativa. El Mandatario aseguró que “este plan es una política de Estado, sabemos que la conectividad cambia la vida, tanto la conectividad terrestre, como la conectividad lacustre y la conectividad digital, es un cambio radical en la calidad de vida de las personas, sobre todo en las zonas más extremas y aisladas”.
Desde la cartera de Obras Públicas, su titular, Martín Arrau, subrayó la envergadura de estas faenas. El secretario de Estado enfatizó que hace 50 años, época en que comenzó a edificarse la ruta, no se ejecutaban intervenciones de tal magnitud en la zona.
Para profundizar en el impacto del proyecto, recalcó: “La ruta 7 no es solo un camino. Es una decisión de Estado para unir Chile donde la geografía históricamente lo ha hecho difícil. Cada kilómetro que avanzamos en la Carretera Austral significa más soberanía, más oportunidades, más turismo, más trabajo y mejor calidad de vida para quienes viven en Aysén”.
El origen de este plan se remonta a la crisis logística vivida en 2021. En aquel entonces, una serie de bloqueos ocurridos en territorio argentino evidenciaron la vulnerabilidad estructural que implicaba depender de corredores extranjeros para lograr el abastecimiento de la Patagonia chilena.
Con el propósito de garantizar una conectividad soberana en la macrozona austral, la estrategia se enmarca en la visión denominada "Chile x Chile", basada en un modelo bimodal terrestre-marítimo. A través de este esquema, el Gobierno pretende elevar el estándar de los 658,3 km de corredor ubicados entre el límite regional y el Lago Juncal. Hoy en día, un 37% de dicho trayecto, equivalente a 244 kilómetros, corresponde a ripio sin intervención.
Simultáneamente, la planificación abarca el desarrollo de diseños de ingeniería para otros 86,9 kilómetros adicionales, dejando el terreno preparado para la pavimentación definitiva de esos tramos post-2030. Asimismo, se destinarán $89.166 millones para edificar dos puentes sobre los ríos Palena y Rosselot. Estas obras sustituirán a las actuales estructuras colgantes, que ya superan los 30 años de vida útil, permitiendo así eliminar las restricciones de carga que actualmente limitan el tránsito pesado en el corredor.
En el ámbito marítimo y lacustre, el programa incorpora tres iniciativas valoradas en $35.945 millones. La primera consiste en una nueva barcaza para el lago General Carrera, la cual será la de mayor tamaño de la Dirección de Obras Portuarias, con capacidad para 300 pasajeros y 44 vehículos. A esto se añade la ampliación de la infraestructura portuaria en Puerto Yungay, considerado un nodo logístico clave en el eje bimodal hacia Magallanes. Finalmente, se sumará una nueva barcaza para el lago O'Higgins, un cuerpo de agua compartido con Argentina, lo que otorga una especial relevancia geopolítica a la presencia del Estado chileno.
Las proyecciones del plan apuntan a que, al cierre de 2030, un 84% del corredor contará con pavimento definitivo o en obras. El 16% restante dispondrá de una solución básica asfáltica transitable todo el año, logrando eliminar por completo los 244 kilómetros de ripio.
(Imagen: Presidencia)
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