La colectividad anunció que recurrirá a su tribunal supremo para evaluar la expulsión del histórico militante, tras su nominación como ministro de Agricultura.
La incorporación de Jaime Campos al gabinete del Presidente electo José Antonio Kast abrió un flanco político inmediato con el Partido Radical, colectividad que anunció que recurrirá a su tribunal supremo para denunciar y eventualmente expulsar al histórico militante.
Durante la presentación del gabinete, Campos fue presentado como futuro ministro de Agricultura destacando su trayectoria como abogado de la Universidad de Concepción, exdiputado y exministro en los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Sin embargo, no se mencionó públicamente que el exparlamentario mantiene militancia activa en el Partido Radical, colectividad que actualmente forma parte del gobierno del Presidente Gabriel Boric.
Según confirman desde su entorno y desde la propia tienda, Campos milita en el Partido Radical desde los 12 años y no ha formalizado su renuncia, lo que generó molestia inmediata en la directiva, que ya había advertido posibles sanciones ante un eventual ingreso al gobierno de Kast.
El presidente del partido, Leonardo Cubillos, fue enfático al anunciar la medida. “Hasta el momento, no hemos tenido comunicación con Jaime Campos para conocer si él ha presentado su renuncia a su afiliación al Partido Radical. Lamentamos que se integre a un gobierno cuyo candidato no apoyó el partido. Nos vemos obligados a actuar conforme nos indican los estatutos: será pasado al tribunal supremo para ser expulsado de nuestras filas”, señaló.
El timonel radical profundizó el malestar de la colectividad y sostuvo que “dicha nominación la interpretamos como una agresión a la institucionalidad y lo que representa el Partido Radical, como lo manifestamos al futuro ministro del Interior de Kast (Claudio Alvarado). Lamentamos que empiece así su gobierno”. Además, indicó que esta postura también fue comunicada a la secretaria general del Partido Republicano, Ruth Hurtado, manifestando el desacuerdo con el nombramiento.
Desde la otra vereda, el propio Campos respondió a las críticas tras conocerse su designación. “Yo soy radical de mucho antes que los actuales dirigentes del partido. Que me pasen (al tribunal supremo) pues. Ahora, no sé si un partido en extinción tendrá facultades legales para hacerlo”, afirmó, junto con confirmar que no está en sus planes dejar la militancia.
La controversia marca uno de los primeros conflictos políticos del gabinete de Kast, en medio de tensiones entre el nuevo gobierno entrante y partidos que hoy forman parte del oficialismo.
PURANOTICIA