Ante la Comisión de Hacienda, el ministro Quiroz detalló el incumplimiento de objetivos financieros y trazó una hoja de ruta económica con miras al año 2030.
Con la participación del ministro Jorge Quiroz, la Comisión de Hacienda de la Cámara analizó la situación fiscal del país, así como las políticas públicas y prioridades legislativas que implementará el Gobierno durante los cuatro años de su mandato.
En su presentación, expuso que la herencia fiscal es compleja, “originada en causas estructurales de larga data, exacerbadas por la administración anterior”. En tal marco, sostuvo que la única solución de largo plazo es recuperar el dinamismo económico.
Planteó que las administraciones de los últimos 16 años “se han propuesto metas fiscales deficitarias”. Eso ha incidido en consecuentes déficit estructurales. “La última administración (Gabriel Boric) se propuso las metas fiscales más deficitarias de la historia y las incumplió en tres de cuatro años”, afirmó ante los diputados de Hacienda, aclarando que el impacto fue de 13,2 billones de pesos en el periodo.
Añadió que ante una situación de déficit se pueden realizar diversas acciones, en que el anterior Gobierno habría incurrido. Una de ellas fue aumentar la deuda (US$40 mil millones). Otra avanzó en la venta de activos líquidos de largo plazo (uso de ahorros del FEES por US$4 mil millones).
También insistió en que, hacia fines de 2025, se usó virtualmente toda la caja disponible con el fin de cumplir la autorización máxima de deuda.
Además, se habría llegado a niveles históricos de deuda con proveedores, al tiempo que se postergaron gastos para 2026 que debían rendirse en 2025. Un ejemplo dado fue el del Ministerio de Salud, con aproximadamente 160 mil millones de pesos ejecutados en los primeros meses de este año.
El ministro Quiroz dijo que el problema de fondo radica en beneficios sociales desfinanciados y en “malos hábitos en la administración de la hacienda pública”. Sobre el primer punto, aclaró que algunos programas se proyectaron con un gasto fiscal muy inferior al que resultó ser en la realidad.
Como ejemplo citó a la gratuidad hasta el sexto decil en educación. Dijo que la estimación era un costo de $910 mil millones por año, mientras que, en 2025, el ítem alcanzó los $2,2 billones. También mencionó que la reforma tributaria de 2014 estuvo lejos de recaudar lo prometido.
En “malos hábitos”, criticó situaciones como el no cobro de la deuda CAE. En ese sentido, dijo que, desde 2017 a la fecha, la cartera morosa se multiplicó diez veces, sin que se ejecutara ninguna acción.
Especificó que cerca de 70 mil morosos registran ingresos brutos mensuales superiores a $1,5 millones, con un total de deuda grupal de US$800 millones. Si se baja al umbral de quienes ganan más de un millón de pesos mensual, la deuda asciende a US$1.600 millones aproximadamente.
En este plano de estrechez fiscal, justificó la medida adoptada en torno al Mepco. Señaló que el costo de traspasar gradualmente el alza de precios de los combustibles podría haber costado hasta US$4 mil millones.
El ministro de Hacienda señaló que el plan es retomar el control del gasto y la gestión pública, como medida de corto plazo. A largo plazo, la idea es fomentar el crecimiento económico.
Adelantó que se fijaron tres metas hacia 2030:
- Aumentar el crecimiento al 4%. Esto implica incrementar la inversión a un 31%; un alza de la producción entre 1 y 1,5% al año; y una mayor fuerza laboral del 0,7% al año.
- Alcanzar el pleno empleo.
- Equilibrio estructural.
Estas metas se sustentará en tres pilares: facilitación regulatoria, competitividad tributaria y convergencia fiscal.
PURANOTICIA