El extitular de la cartera de Educación advirtió que el país está "llegando tarde" en prevención y llamó a una mayor articulación entre los sistemas de seguridad, salud y convivencia pedagógica.
El exministro de Educación, Harald Beyer, realizó un análisis sobre los múltiples episodios de violencia que han golpeado recientemente a diversos recintos educacionales a lo largo del país. En su diagnóstico, la exautoridad fue enfática en señalar que, en diversas áreas críticas de conflicto, el Estado y las instituciones “estamos llegando tarde” en lo que respecta a labores de prevención.
Durante una entrevista con radio Agricultura, el exsecretario de Estado profundizó en la naturaleza de estos incidentes, diferenciando los actos vandálicos de los problemas pedagógicos. Al respecto, sostuvo: “Yo creo que efectivamente en algunas dimensiones estamos llegando tarde. Sobre todo, por ejemplo, si uno ve los overoles blancos, las bombas molotov, son episodios que tienen que ver con actos de violencia propiamente tal que requieren una solución que no necesariamente es de educación”.
En esa misma línea, recordó que este fenómeno no es una novedad en el escenario nacional, advirtiendo una falta de firmeza en su abordaje histórico. “Eso lo estamos viendo desde el 2013 por lo menos y no hemos sido capaces de enfrentarlo rigurosamente”, añadió el experto.
Para el exjefe de la cartera educativa, el foco de la falla radica en la gestión de la seguridad pública y la anticipación. Según su visión, “ha faltado inteligencia, ha faltado coordinación del sistema preventivo de delitos”, declaraciones que vuelven a poner en el centro de la discusión pública las estrategias para mitigar la agresividad en los colegios chilenos.
Asimismo, Harald Beyer abordó la arista de la salud mental como un factor detonante en ciertos hechos de violencia. “Y tenemos estos nuevos casos que son, probablemente, de personas que están en depresión y que sabemos de la experiencia comparada que buscan de repente producir daños a sus compañeros y a los lugares donde de alguna forma provienen que son los colegios”, explicó.
Sobre este punto, recalcó que la solución excede las capacidades de las escuelas y requiere una intervención intersectorial. “Eso tiene que ser detectado cuidadosamente y coordinado con el Ministerio de Salud para enfrentarse porque muchos requieren atención psiquiátrica, medicamentos y supervisión, cosas que el colegio no puede cumplir”, puntualizó el exministro.
Otro de los pilares analizados fue el impacto de la realidad externa en las aulas, mencionando la “convivencia escolar en la que tiene mucho que ver el crecimiento de las redes sociales y otros fenómenos sociales y culturales que están ocurriendo no en el colegio, sino que fuera del colegio, y que requieren acciones preventivas, un trabajo conjunto con la gestión pedagógica. Y ahí, tal vez, estamos llegando también un poquito tarde”.
Finalmente, al ser consultado sobre la viabilidad de instalar detectores de metales en los accesos, Beyer relativizó su efectividad como medida principal. “Se usa en muchas partes, pero todos coinciden que no es central. La estrategia central es reunir buenas prácticas en materia de convivencia escolar, incorporarlo como área de la gestión pedagógica y trabajar desde muy temprano con los niños , el respeto, la tolerancia a las diferencias, respetar al prpfesor y, así, general un clima consistente para el aprendizaje”, concluyó.
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