Tamara Agnic, quien preside el comité que detectó la sobreestimación de cobre, defendió que la institucionalidad funcionó, pero respaldó la firmeza ante el fallo técnico y la devolución de US$ 14,3 millones en bonos.
Continúan las repercusiones tras el escándalo por la sobreestimación de 27 mil toneladas en la producción de cobre de Codelco durante 2025, situación detectada a partir de una auditoría interna realizada por la estatal.
La directora de la compañía, Tamara Agnic —quien además preside el Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética (CACE), instancia que identificó la irregularidad—, afirmó en conversación con T13 Radio que “a pesar de que (la sobreestimación) no genera impactos financieros, a nivel de gobierno corporativo es muy grave”.
El error en el cálculo representa cerca del 2% de la producción anual de la minera estatal y derivó en el despido de un ejecutivo, además de sanciones para otros seis funcionarios.
Según explicó Agnic, “lo que pasó es que, en términos bien técnicos, falló la segunda línea. Lo que en el ámbito del control de la gestión se denomina como la segunda línea de defensa, que son los controles habituales”.
La ejecutiva agregó que “afortunadamente tenemos una tercera línea muy robusta, que es la línea de la auditoría, que finalmente atajó esta desviación, y que, por lo tanto, empuja a ir mejorando el propio gobierno corporativo de Codelco. Es decir, se identifica, se investiga, se corrige, se cambia lo que se tiene que cambiar y se sigue para adelante”.
Asimismo, detalló que “antes de que se diera conocimiento del estado del arte de la investigación a fines de marzo, ya a mediados de mes de nuevo se había solicitado al equipo de auditoría interna que le diera una mirada a la producción (...) Y ahí el equipo de auditoría, muy diligente, nos menciona que esta investigación ya está en curso”.
En esa línea, precisó que “el 4 de marzo quedó registrado en nuestro sistema EthicsPoint la denuncia, que fue recibida a través de un correo electrónico anónimo. Y desde el punto de vista de esta tercera línea, es posible atajar a tiempo antes de que esto se transforme en una bola de nieve, en un problema mayor”.
La controversia también alcanzó a los incentivos económicos entregados al personal. Se conoció que 6.225 trabajadores de las divisiones Chuquicamata, Ministro Hales y de la casa matriz deberán devolver parte de los bonos recibidos por cumplimiento de metas, por un monto total de 14,3 millones de dólares.
En promedio, los trabajadores tendrían que restituir cerca de dos millones de pesos cada uno. No obstante, los funcionarios han manifestado que el error no les corresponde y advirtieron que se mantienen en estado de alerta ante posibles movilizaciones.
Sobre este punto, Tamara Agnic sostuvo que “esos 14,3 millones de dólares corresponden a profesionales y ejecutivos. Y uno no lo puede decir tan livianamente, porque es mucha plata, pero para efectos de materialidad en Codelco no es mucho”.
Por ello, indicó que “no es necesario corregir los estados financieros, porque están dentro del rango de la materialidad que identifican los auditores externos. Y la decisión que sí tomó el directorio es corregir alguna información adicional que se entrega al mercado. Por eso se envía una nota a la Comisión para el Mercado Financiero, se envían cartas, se modifica la página web”.
“Si uno lo mira el nivel de los bonos en términos de impacto, en el mercado a nivel internacional no ha habido mayor efecto. Pero es natural que acá en Chile, por tratarse de la empresa estratégica número uno, esa cifra provoque conmoción, algo de lo que somos muy conscientes”, declaró.
Agnic enfatizó además que “no quiero bajar el perfil al asunto, porque dado el tipo de empresa de la que estamos hablando, la mayor de cobre del mundo y estratégica para Chile, es natural que tengamos que reaccionar con mucha firmeza. Y este error, a pesar de que no genera impactos a nivel financiero, para nosotros, a nivel de gobierno corporativo por supuesto que es muy grave”.
El caso se produce además en medio del cambio de administración de Codelco, marcado por la salida de la presidencia de Máximo Pacheco y su reemplazo por Bernardo Fontaine, quien afirmó recientemente que la estatal “corre con mochila de plomo, hay que alivianarla”.
A ello se sumaron las declaraciones del biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, quien calificó como “inaceptable” la sobreestimación de la producción registrada el año pasado.
En ese contexto, Tamara Agnic defendió el actuar institucional de la minera estatal. “Llevamos adelante los procesos que nosotros mismos nos hemos definido como institucionalidad. Cuando uno escuchaba, por ejemplo, al Presidente Ricardo Lagos decir que hay que dejar que las instituciones funcionen, acá es lo mismo a una escala menor. Hay que dejar que la institucionalidad de Codelco funcione”, sostuvo.
La presidenta del CACE añadió que “la institucionalidad funcionó, y funcionó bien. No funcionó la segunda línea, funcionó la tercera, y así es como opera la mayoría de las empresas (...) En general, no hay opacidad. Nos comunicamos permanentemente con los distintos grupos de interés”.
Finalmente, explicó que “somos una empresa que está altamente exigida por la opinión pública, siempre estamos rindiendo cuenta. Evidentemente, hay cosas que corregir. Y está muy bien que estas señales nos empujen a seguir mejorando cada vez más la institucionalidad, porque necesitamos darle tranquilidad no sólo a los trabajadores de Codelco, que cumplen una tarea impecable, sino que también a otros grupos de interés que son fundamentales para que la empresa trabaje en tranquilidad”.
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