El ministro anunció giras a Silicon Valley y la India con el objetivo de atraer talentos y potenciar la transferencia científica. La estrategia busca aprovechar las ventajas competitivas del país para diversificar la economía y convertir a Chile en un polo de innovación regional.
Durante el desarrollo del Seminario Latam Focus, un evento impulsado por BTG, la necesidad de captar profesionales foráneos fue uno de los ejes centrales. En esa instancia, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, afirmó con convicción que “Chile podría ser perfectamente el California de Sudamérica”.
La relevancia de seducir y traer de vuelta a especialistas desde el exterior fue abordada por el secretario de Estado en una alocución que fue pormenorizada por La Tercera. Al respecto, la autoridad diplomática expresó: “Que Chile logre atraer y retener talento, nosotros tenemos cosas buenas”.
Para materializar este objetivo, el titular de la diplomacia chilena adelantó los próximos pasos de su itinerario internacional. “Vamos a partir ahora a un viaje a Estados Unidos. Vamos a ir básicamente al lado de Silicon Valley y después lo mismo con la India, que es otro país muy importante para lo que se nos viene en cuanto a diversificar mercados y en cuanto a también poder incorporar más tecnología y más conocimiento”, detalló.
El potencial del gigante asiático radica, en primer lugar, en las alternativas de formación que ofrecen sus planteles de educación superior. Frente a los obstáculos actuales, el ministro planteó: “Nosotros cada vez vemos más dificultad y más costos en seguir acudiendo a los centros de estudio que hemos acudido tradicionalmente en el país del norte y a más dificultad para las visas. ¿Por qué no podemos (ir a la India)?”.
Profundizando en la hoja de ruta bilateral que se pretende fomentar con Nueva Delhi, Pérez Mackenna argumentó que “Uno se encuentra (en Estados Unidos) con un montón de profesores que justamente vienen de la India. ¿Por qué no empezar a pensar en que la India podría ser, además de un buen mercado, un punto para que nuestros alumnos vayan a estudiar? Ese es el tipo de cosas que queremos hacer”.
Estrechar los vínculos con dicha nación resulta imperativo para el canciller, especialmente con miras a multiplicar la “transferencia tecnológica” y la “cooperación científica”.
Bajo este escenario, y apuntando a la flexibilización en el reconocimiento de diplomas profesionales, la autoridad subrayó la meta de captar mentes brillantes de otras latitudes. “Queremos también, de alguna manera, conectarnos con ellos. Atracción de talentos extranjeros. Hay muchos países, Estados Unidos incluido, que tienen visas para que importantes talentos se vengan a arriesgar al país. Eso nosotros no lo tenemos”, advirtió.
A lo anterior, sumó la urgencia de recuperar a los connacionales destacados: “Que tengamos en nuestros acuerdos, en nuestros países, elementos que incorporen acceso a universidades y centros de investigación. Repatriación de talentos. Tenemos muchos talentos repartidos por el mundo, de chilenos que están trabajando afuera”.
Respecto a las gestiones concretas con el país asiático, el secretario de Estado especificó que “ya hemos conversado con ellos, nos estamos yendo a mediados de mayo. Ya tenemos un principio de acuerdo que estamos trabajando y creemos que va a ser muy importante incorporar a la India en nuestro portfolio”.
Los puentes entre Santiago y Nueva Delhi cuentan con antecedentes previos, dado que el gobierno del expresidente Gabriel Boric sostuvo conversaciones con dicha nación hasta antes de terminar su mandato.
Como antecedente más reciente, en diciembre pasado se celebró la cuarta ronda de negociaciones del Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA, por sus siglas en inglés) entre ambas naciones.
En cuanto a los lazos con la potencia norteamericana, el ministro valoró los avances recientes. “esta semana firmamos dos importantes acuerdos con Estados Unidos. El primero tiene que ver con lo que se llaman los minerales críticos, y lo que queremos hacer con eso es crear un clima para que podamos diversificar más nuestras exportaciones, no solo en términos de mercado, sino también en términos del tipo de actividades que se hacen respecto de, por ejemplo, la minería”, destacó.
Vinculado al rubro extractivo, la autoridad enfatizó la necesidad de crear un entorno propicio para fomentar el procesamiento local. “Si no logramos diversificar los destinos en cuanto a generar capacidad de fundición en otros lugares, vamos a estar muy concentrados en esto. Y si pudiéramos traer ese tipo de actividades a Chile, en minerales críticos, en tierras raras, incluso en el caso del cobre, vamos a tener probablemente un porcentaje mayor del valor que estamos creando que se va a quedar acá”, aseveró.
Más allá de los obstáculos económicos actuales —los cuales el Ejecutivo intenta sortear mediante su megarreforma—, el jefe de la diplomacia aprovechó su presentación para ensalzar los atributos únicos del territorio nacional, reiterando que “Chile podría ser perfectamente el California de Sudamérica”.
Históricamente, dicho estado norteamericano forjó su identidad en torno a la extracción del oro, mientras que en la actualidad brilla como un polo de innovación mundial impulsado por Silicon Valley, zona que alberga las sedes de gigantes tecnológicos y compañías emergentes.
Trazando un paralelo, Pérez Mackenna se preguntó: “¿Por qué no? Tenemos el mejor clima. Yo considero, de hecho, que es nuestra principal ventaja competitiva; es nuestro clima. Porque es lo que permite atraer justamente a este mercado talento que esté buscando buena calidad de vida”.
Al desglosar las áreas con mayor proyección o liderazgo actual, el canciller enumeró diversas fortalezas, sumando además al hidrógeno verde como un motor industrial a desarrollar. “Tenemos los recursos claves, tenemos el cobre, tenemos el litio de energías renovables, conectividad. Red de tratados de libre comercio, probablemente la más extendida del planeta”, puntualizó.
En su análisis sobre el desarrollo local, el ministro entregó una profunda reflexión: “Chile sí puede hacer ciencia. Ahora, sin embargo, para salir de esta trampa, lo que necesitamos, obviamente, es incorporarle a la fórmula el elemento que nos falta. Y es básicamente poder aumentar nuestro stock de capital humano, obviamente partiendo por la educación, pero también incorporando talentos por el lado de arriba y logrando que este capital humano converse con lo que estamos haciendo en inversión”.
Esta estrategia, a juicio del secretario de Estado, resulta indispensable ante un futuro donde la industria minera reduzca su peso en la matriz económica nacional a largo plazo. “Ese es el desafío para nosotros y, si no lo logramos, va a ser difícil que, cuando finalmente la ley de nuestros minerales vaya cayendo, logremos despertar en un mundo donde el ingreso per cápita de Chile sea parecido al de ingreso per cápita de los países desarrollados del norte”, advirtió.
Como corolario de su intervención, la autoridad lanzó un llamado directo al mundo privado para que se sumen a esta visión estratégica. “Elijan a Chile porque es un país maravilloso y además porque nos va a ir bien”, concluyó.
PURANOTICIA