El alcalde de Puente Alto, Matías Toledo, aseguró que utiliza un chaleco antibalas y otras medidas de protección personal debido a amenazas recibidas en el contexto de su gestión enfocada en seguridad y orden público.
La autoridad comunal ha impulsado operativos contra el comercio ambulante y las incivilidades, acciones que —según afirmó— cuentan con respaldo vecinal, aunque también han generado críticas desde distintos sectores.
Toledo sostuvo que la seguridad no tiene color político y que las medidas adoptadas buscan responder a las demandas de la ciudadanía, destacando el trabajo coordinado con Carabineros, la PDI y la Delegación Presidencial.
El alcalde reveló haber recibido amenazas indirectas vinculadas al combate contra el narcotráfico y el desorden, incluyendo advertencias hacia su familia, lo que lo llevó a reforzar su seguridad personal.
En paralelo, el municipio presentó antecedentes por un intento de estafa mediante facturas que superaban los $1.000 millones, operación que fue detectada antes de concretar pagos y que afectaría a empresas de factoring.
Además, se instruyeron sumarios administrativos por presuntas irregularidades internas, incluyendo el uso indebido de recursos municipales para fines particulares, hechos que podrían constituir faltas a la probidad o delitos.
Toledo también criticó la falta de herramientas legales para proteger a autoridades y dirigentes sociales, señalando que cuando se enfrentan problemas de seguridad se exponen a amenazas.
Finalmente, el alcalde reafirmó que su foco está en la gestión local y no en definiciones ideológicas, destacando la importancia de proyectos como la extensión del Metro hacia Puente Alto, que considera clave para el desarrollo y la conectividad de la comuna.
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