El mandatario Donald Trump lo acusó de debilidad en seguridad y política exterior, en medio de tensiones por su rechazo a ofensivas militares y llamados del Vaticano a frenar conflictos globales.
Una fuerte arremetida en contra del papa León XIV protagonizó recientemente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario responsabilizó al líder de la Iglesia católica de oponerse a las ofensivas militares de su Administración en Irán y Venezuela, calificando además a su compatriota como "débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior".
En paralelo a estas declaraciones, el inquilino de la Casa Blanca compartió en sus plataformas digitales una imagen elaborada mediante inteligencia artificial donde figura caracterizado como Jesucristo, vistiendo una capa roja. Dicha publicación, firmada bajo el nombre de Donald J. Trump, fue divulgada en el marco de las festividades de la Pascua Ortodoxa.
Profundizando en sus cuestionamientos hacia el pontífice estadounidense, el gobernante norteamericano reiteró que "el papa León XIV es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior", agregando que la máxima autoridad vaticana evidencia "debilidad (...) contra las armas nucleares".
Haciendo referencia al movimiento 'Make America Great Again' que impulsó su llegada al poder, el líder republicano lanzó una particular comparación familiar: "Me cae mucho mejor su hermano Louis (Prevost) que él, porque Louis es todo MAGA". Para rematar el punto, sentenció que "Él (Louis Prevost) lo entiende, y León XIII no".
Quien fuera protestante presbiteriano hasta el año 2020, fue enfático en señalar: "No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga armas nucleares. No quiero un Papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara a Venezuela, un país que enviaba enormes cantidades de drogas a Estados Unidos y, peor aún, que liberaba a asesinos, narcotraficantes y criminales en nuestro país".
Identificado en la actualidad como cristiano no confesional, el magnate reprochó al líder de los católicos el hecho de "criticar al presidente de Estados Unidos". Tras hablar de sí mismo en tercera persona, pasó a la primera para asegurar que desde su cargo está ejecutando "exactamente" el mandato que le entregaron "por una aplastante mayoría: reducir la delincuencia a mínimos históricos y crear el mejor mercado de valores de la historia". En su alocución, omitió cualquier referencia a sus promesas de campaña sobre "detener las guerras" y evitar el inicio de nuevos conflictos.
En otra arista de su intervención, el presidente argumentó que "León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula". Retomando el uso de la tercera persona, sostuvo que el religioso "No figuraba en ninguna lista para ser Papa, y la Iglesia lo puso allí solo porque era estadounidense, y pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald Trump". Finalmente, aseveró que si él "no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano".
Los dardos también apuntaron a las reuniones del líder católico. El mandatario fustigó "que se reúna con simpatizantes de (el expresidente demócrata Barack) Obama como David Axelrod, un perdedor de la izquierda, uno de los que querían que arrestaran a feligreses y clérigos". Estas palabras fueron dirigidas al exjefe de campaña y otrora asesor de Obama, quien actualmente se desempeña como analista político en la cadena CNN.
De acuerdo con la citada publicación, y evocando episodios no concretados de la pandemia de covid-19, el republicano indicó que la cabeza del Vaticano "habla del 'miedo' a la Administración Trump, pero no menciona el miedo que la Iglesia Católica y todas las demás organizaciones cristianas sintieron durante la pandemia, cuando arrestaban a sacerdotes, párrocos y a todo el mundo por celebrar misas, incluso al aire libre y manteniendo la distancia de seguridad".
A modo de consejo para su par en la jefatura del Estado vaticano, Trump expresó: "León debería enderezar el rumbo como Papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y centrarse en ser un gran Papa, no un político". Para cerrar su mensaje, advirtió que esta postura "le está perjudicando mucho y, lo que es más importante, está perjudicando a la Iglesia Católica".
Esta ofensiva frontal contra el papa León XIV surge luego de una semana marcada por los llamados del pontífice a frenar la actividad bélica a nivel global. Apenas este domingo, la autoridad religiosa alzó la voz por los conflictos en Sudán, Líbano y Ucrania, mientras que el miércoles pasado se refirió a la situación en Irán, instancia en la que lamentó la "violencia y la devastación", así como el "clima generalizado de odio y miedo".
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