El monarca ironizó sobre declaraciones pasadas del mandatario estadounidense y destacó la alianza estratégica entre ambas naciones frente a los desafíos actuales.
En el marco de una cena de Estado celebrada en la Casa Blanca, el Rey Carlos III de Inglaterra respondió con ironía a los dichos emitidos en enero por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la Cumbre de Davos.
En aquella ocasión, el mandatario norteamericano había asegurado que las naciones de Europa "hablarían alemán" de no ser por la intervención de Washington para derrotar a la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Frente a esto, el monarca británico lanzó que "recientemente comentó, señor presidente, que si no fuera por Estados Unidos, los países europeos hablarían alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés".
Siguiendo con el tono humorístico, el soberano aludió a los "reajustes" efectuados en el Ala Este del palacio de gobierno estadounidense, la cual fue demolida bajo un proyecto de remodelación promovido por el propio Trump. Al respecto, recordó el episodio en que tropas del Reino Unido incendiaron el recinto, señalando que sus compatriotas "llevaron a cabo un intento de desarrollo inmobiliario en la Casa Blanca en 1814".
La reciente misión espacial Artemis II también fue parte del discurso. El líder de la corona inglesa indicó que, aunque "sabe" perfectamente que el presidente norteamericano "tiene grandes planes para la Luna", él mismo se ha dedicado a estar "comprobando papeles". "Me temo que (la Luna) ya es parte de la Commonwealth -una mancomunidad integrada por más de 50 países, la mayoría de ellos antiguas colonias de Reino Unido-", sentenció Carlos III.
Cambiando hacia un tono más serio, la autoridad real expresó su alivio al constatar que tanto Trump como otros altos funcionarios de Estados Unidos salieron ilesos del reciente ataque ocurrido en la Cena de Corresponsales. En ese contexto, elogió la "valentía y perseverancia" de los afectados, valorando además a los equipos de seguridad por sus "rápidas acciones" que permitieron capturar al sospechoso.
Al recordar que su primer viaje a territorio estadounidense ocurrió "hace más de 50 años", el monarca destacó cómo "los lazos de historia y patrimonio" que unen a ambas naciones "también se reflejan en la historia" del clan familiar de Trump. Sobre este punto, detalló que se trata de una estirpe "cuyas raíces se remontan a los hermosos paisajes de las Hébridas Exteriores británicas -su madre nació en Escocia- y continúan en los magníficos campos de golf de las Tierras Altas".
Bajo la premisa de "renovar lazos de amistad", el rey confesó sentirse "contento" de poder "tener la importante oportunidad, en este momento crítico, de renovar los lazos de historia y amistad entre ambas naciones y pueblos". "La historia de Reino Unido y Estados Unidos es una historia de reconciliación, de adversarios a aliados íntimos; no siempre, quizás, siguiendo el camino más recto", admitió durante su alocución.
Profundizando en la relación bilateral, aseveró que "estamos aquí para renovar una alianza indispensable que ha sido durante mucho tiempo una piedra angular de la prosperidad y la seguridad, tanto para los ciudadanos británicos como para los estadounidenses". Asimismo, hizo un llamado a "reafirmar la base en la que se construyó" dicho vínculo para hacer frente a los actuales "desafíos".
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