Óscar Puente estaba sometido a una presión creciente, ya que tanto los partidos de la oposición como algunos aliados del gobierno español lo habían instado a que dimitiera a su cargo.
El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, renunció casi una semana después del accidente ferroviario de Urda, al sur de Madrid que causó la muerte de 69 personas, el pasado miércoles 28 de octubre.
La ahora exautoridad estaba sometida a una presión creciente, ya que tanto los partidos de la oposición como algunos aliados del gobierno español lo habían instado a que dimitiera a su cargo.
La tragedia de la semana pasada se produjo tras un accidente ferroviario similar ocurrido en enero en la misma línea Madrid-Sevilla, en el que fallecieron 46 personas.
Puente anunció su decisión al término de una sesión parlamentaria en la que había expuesto nuevas medidas de seguridad ferroviaria y en la que fue duramente cuestionado por la oposición.
Explicó que había tomado la decisión inmediatamente después del accidente de Urda, pero que esperó varios días antes de hacerla pública.
"El ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su puesto tras dos accidentes en un año", afirmó.
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PURANOTICIA // BBC MUNDO