El gobierno de Estados Unidos acusó inicialmente a Maduro de narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos relacionados con armas, antes de añadir nuevos cargos contra él y su esposa la semana pasada.
El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este jueves ante un tribunal de Nueva York y se declararon no culpables de los nuevos cargos por conspiración para cometer actos de tortura.
El gobierno de Estados Unidos acusó inicialmente a Maduro de narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos relacionados con armas, antes de añadir nuevos cargos contra él y Flores la semana pasada.
La pareja se ha declarado inocente de las acusaciones y ambos han solicitado que se desestime el caso, argumentando que les asiste la inmunidad soberana. El juicio está programado para junio de 2027.
En una nueva acusación formal presentada la semana pasada, los fiscales alegan que, tras asumir la presidencia en 2013, Maduro "autorizó el uso de la tortura contra personas específicas y supervisó un sistema diseñado para emplear la tortura, la detención arbitraria y la violencia como medios de represión contra la oposición política".
Las presuntas torturas las habrían sufrido más de una decena de ciudadanos estadounidenses que estuvieron presos en Venezuela mientras Maduro estaba en el poder.
Maduro negó los nuevos cargos presentados en su contra y dijo ante el tribunal este jueves que rechazaba las "falsas acusaciones y los falsos testimonios" que los sustentan.
"Rechazo este documento por completo", afirmó Maduro en español.
El juez Alvin Hellerstein interrumpió a Maduro y declaró que el tribunal registraría una declaración de inocencia en su nombre.
"Soy completamente inocente. No soy culpable", dijo, por su parte, Flores.
Según el escrito de acusación, los métodos de tortura empleados incluían "descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada, aislamiento prolongado, privación de alimentos, reclusión en celdas de castigo y tortura psicológica".
Los fiscales ya habían acusado a Maduro, a su esposa, a su hijo y a sus cómplices de participar en una conspiración para el tráfico de cocaína y de colaborar con cárteles designados como grupos terroristas.
Anteriormente, Maduro calificó tales cargos como una herramienta para promover planes "imperialistas" destinados a obtener acceso a las abundantes reservas de petróleo de Venezuela.
Los abogados de Maduro y su esposa han argumentado que, al ser el líder de un país soberano, Maduro goza de inmunidad frente a cualquier proceso judicial.
Sostienen que el hecho de que Estados Unidos se lo llevara por la fuerza es ilegal.
Flores solicitó sin éxito a un juez hace unas semanas que le permitiera quedar en libertad bajo fianza mientras esperaba el juicio, argumentando que padecía problemas cardíacos y otros problemas de salud.
(Imagen: EFE)
PURANOTICIA // BBC MUNDO